Estamos a menos de tres meses de las elecciones presidenciales en México, las campañas han iniciado y contrario a lo que la mayoría pudiera pensar, el peso se está apreciando. ¿Qué es lo que está sucediendo? ¿Dónde está el nerviosismo del mercado?

En varias ocasiones, se escucha decir que el único movimiento que tiene la paridad cambiaria peso-dólar es al alza. Esta aseveración, en general, es poco cuestionable, pues basta con recordar cómo estaba el tipo de cambio hace dos, cinco o 10 años para confirmarla.

Se sabe que el valor de una moneda está en función de factores económicos, financieros y, en varios casos, a factores políticos del país en cuestión. Con respecto a este último factor, parecería ser que México está en un entorno que no beneficia a los mercados financieros, cuando las elecciones se vislumbran cada vez más cerca. ¿Qué es lo que pasa que el peso no ha continuado depreciándose y, no sólo eso, sino que, en las últimas semanas, ha ganado valor frente al dólar de Estados Unidos?

Además de las elecciones, en este momento, otro tema fundamental es la renegociación del tratado de libre comercio entre Canadá, Estados Unidos y México; día a día se pueden encontrar noticias de gran relevancia al respecto de posibles acuerdos o desacuerdos que afectan los índices financieros de los tres países. El peso mexicano se ha beneficiado de las noticias que pronostican una firma del tratado en los próximos meses.

Otro factor que hay que tomar en cuenta es la inflación; en el 2017, el alza de los precios fue de 6.77%, según el Instituto Nacional de Estadística y Geografía, la cifra más alta desde el 2000. Uno de los factores que más contribuyó a este dato fue el alza en el precio de la gasolina. Para el 2018, los analistas pronosticaron una disminución significativa con respecto al año anterior. Para beneficio del peso, en el primer trimestre del año la inflación ha bajado a una velocidad mayor a la esperada, lo cual hace que el peso mexicano se fortalezca frente a otras monedas.

Un tercer elemento es el entorno financiero internacional, en donde el dólar de Estados Unidos ha ido perdiendo valor desde el inicio del 2017, esta moneda ha perdido más de 13% con respecto a una canasta de monedas que incluyen al euro, libra y yen, entre otras.

Estos tres factores parecen explicar la apreciación de casi 18% de nuestra moneda frente al dólar en los últimos 15 meses, pero: ¿el entorno político no es lo suficientemente poderoso para poner a los inversionistas nerviosos y generar volatilidad con una depreciación del peso?

Hasta el momento, parece ser que no hay una respuesta clara a esta pregunta, habrá quienes piensen que este movimiento se dará en fechas más cercanas a las elecciones, habrá quien entró en nerviosismo hace ya algún tiempo y compró dólares para anticiparse a los demás, lo cual les ha generado una posición perdedora, habrá otros quienes no estén tan nerviosos y consideren que la contienda electoral no es un factor de especulación extremo.

Sea como sea, el inversionista siempre debe pensar en la mejor manera de invertir su dinero y fomentar el ahorro desde ahora de la mano de expertos en materia de inversiones.

El autor es VP de Productos Estructurados Asset Management de BBVA Bancomer.

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