El mercado de la renta de películas en línea cambia drásticamente con la entrada de Vudu y la inminente llegada de Blockbuster digital.

Netflix es un éxito en México: tiene 2.1 millones de visitas únicas mensuales a su sitio. Walmart elige a nuestro país para ser el primer mercado fuera de EU en ofertar su servicio de renta de películas en línea: Vudu. Blockbuster ha dejado ver su intención de entrar en la arena mexicana, con una versión reinventada de sí mismo, antes de que termine el año.

¿Qué es lo que están viendo estos gigantes? Parecería que sus decisiones de inversión contradicen lo que nos dicen algunos estudios: que México es un país con escasa penetración de Internet y de banda ancha, por tanto, un territorio muy difícil para el florecimiento del comercio digital.

A primera vista, los datos duros dan la razón a los escépticos. México tiene 41 millones de usuarios de Internet, esto equivale a una penetración de 36%; muy lejos de 67% registrado en Argentina o de 59% de Chile.

Una revisión más detallada de las estadísticas ofrece una perspectiva muy diferente. La penetración de Internet en los segmentos ABC+ se encuentra por encima de 70% y es equivalente a la que registra Europa Occidental, nos dice Boston Consulting Group (BCG) en su estudio sobre el comercio electrónico en México, publicado en julio del 2012.

Walmart confía en sus propias fuerzas, pero también en las tendencias del desarrollo de Internet en México. Lo mismo podemos decir de Netflix, Blockbuster, Yahoo! y Sony, que apuestan por el mercado mexicano, con mayores ofertas de videos. BCG proyecta un crecimiento de 20% en la red para el 2012 y el próximo año. Esto significaría que 60 millones de personas tendrían acceso en México a Internet a finales del 2013. Un tercio contaría con servicios de banda ancha. Estos 60 millones son una cantidad más que interesante: 1.4 veces la población española y 15 veces más grande que Suiza.

El acceso a Internet es una pieza del rompecabezas que arman los proveedores de películas en línea. Su mercado crecerá de la mano del boom del comercio electrónico, que ahora vale entre 50 y 70 mil millones de pesos anuales en México, según BCG. Se alimenta de un cambio cultural en el consumidor mexicano que le está perdiendo el miedo a las transacciones en línea.

Un internauta mexicano pasa 3.8 horas diarias en sitios de entretenimiento en Internet, según comScore, especialista en medición del comportamiento digital. Hasta septiembre del 2011, con la entrada de Netflix, no tenía un servicio que ofreciera una oferta amplia de películas a través de un esquema formal de pago o legal. La entrada de Vudu y la inminente llegada de Blockbuster digital cambiará drásticamente el escenario.

El consumidor tiene más opciones y está tomando conciencia del poder que deriva de su derecho a elegir. El futuro de la TV está en la red y seguirá tomando forma a través de una nueva ola de gadgets que escapan a definiciones cerradas: consolas de juegos que permiten ver películas y oír música; tabletas que sirven para el trabajo y el ocio y TVs inteligentes que compiten con tabletas, computadoras personales.

Podemos preguntar si vamos hacia el futuro o el futuro viene hacia nosotros. El hecho es que las cosas están ocurriendo con mucha velocidad. El nuevo mercado del video nos recuerda que hay otras pistas que trascienden el duopolio Televisa-Azteca.

[email protected]