En un proceso electoral como en el que se encuentra México es necesaria una visión integral e incluyente de las necesidades de su población. Entiendo que bajo esta premisa se diseñaron los bloques temáticos del primer debate presidencial que tuvo lugar el pasado 22 de abril.
Ahora bien, de manera concreta, me refiero al tercer bloque: “Democracia, pluralismo y grupos en situación de vulnerabilidad”. si no me distraje, creo que ninguno de los participantes hizo algún planteamiento, dígase propuesta concreta o en su caso una política pública, para la atención de los grupos en situación de vulnerabilidad.
A nivel mundial, de la población total de 7,000 millones de personas, más de 1,000 millones sufren algún tipo de discapacidad (una de cada siete, es decir, 14.28%). de los cuales, 100 millones son niños, quienes tienen cuatro veces más posibilidades de ser víctimas de algún tipo de violencia debido a su condición.
Recordemos algunos datos del  censo del 2014 del Inegi, en el que señala que de una población total en México de 120 millones de habitantes (61.5 mujeres y 58.5 hombres):

  • 7.1 millones de personas tienen alguna discapacidad (6%); de las cuales, 47.3% es mayor de 60 años, 34.8% está entre 30 y 59 años; el restante, 17.9% es menor de 30 años.
  • Hay discapacidad con mayor presencia en mujeres: 3.8 millones; en hombres son 3.3 millones.
  • El 49.6% de la población discapacitada se concentra en siete entidades federativas: Estado de México, Jalisco, Veracruz, CDMX, Guanajuato, Puebla y Michoacán.
  • 64% de la discapacidad se concentra en problemas para utilizar las piernas.
  • En el 2014, los principales detonantes de discapacidad entre la población del país fueron las enfermedades (41.3%) y la edad avanzada (33.1 por ciento). Entre ambas causas, determinan prácticamente tres de cada cuatro discapacidades registradas.
  • De cada 100 personas con discapacidad afiliadas en instituciones sociales, 30 lo están por algún familiar del hogar, 29 la adquirieron por medio de un programa social, 12 por su trabajo y 10 por contratación personal.

El 17 de enero del 2008, México ratificó ante la ONU, la Convención sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad y su Protocolo Facultativo. La Convención se concibió como un instrumento de derechos humanos con una dimensión explícita de desarrollo social, que reafirma que todas las personas con todos los tipos de discapacidad deben poder gozar de todos los derechos humanos y libertades fundamentales.
Ciudadanos candidatos a la presidencia de México: el próximo 20 mayo, día en que tendrá lugar el segundo debate presidencial, es el momento de considerar a este grupo poblacional más allá de votos potenciales. Se trata de ser tomados en cuenta en sus programas, se trata de un derecho humano, de una necesidad sentida, de un aporte positivo a la economía, la sociedad y del verdadero signo de desarrollo: ¡no dejar a nadie atrás!