El presidente Andrés Manuel López Obrador y su partido Morena sintieron el freno en donde más les duele.

Los votantes les quitaron la posibilidad de realizar cambios constitucionales, a menos de que negocien con sus opositores.

Será más difícil, aunque no imposible, que se cometan errores irreversibles. También los obliga a consensuar el presupuesto de egresos de la federación en los próximos tres años.

En reiteradas ocasiones el presidente López Obrador se refirió a que sus adversarios le querían quitar el control del presupuesto.

Además, colocó en el centro de su estrategia política y económica la contrarreforma energética.

Para lograrla siguió todos los caminos que tuvo a su alcance y en todos chocó con obstáculos jurídicos.

Hasta que sólo le quedó la reforma constitucional.

Por eso apostó todo su capital para refrendar la mayoría calificada en el Congreso, con el propósito de llevar adelante las reformas constitucionales en el sector energético.

En ambos temas, el voto ciudadano lo acotó.

Todavía tiene un camino para lograr su propósito: que la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) le dé luz verde a los cambios que ha propuesto y que están siendo impugnados jurídicamente.

Pero la elección intermedia dejó claro que la mayoría ciudadana prefiere el camino de la negociación en el poder legislativo.

La votación en las elecciones intermedias registró una participación histórica (de 52% del padrón total) para, implícitamente, decir no al presidencialismo omnipresente.

Esa es quizás la lectura más importante que debería considerar el gobierno lopezobradorista.

El Jefe del Ejecutivo y el partido en el poder perdieron la mayoría calificada en la Cámara de Diputados. De confirmarse lo que arrojó el conteo rápido del Instituto Nacional Electoral (INE), presidido por Lorenzo Córdova, el partido Morena pierde la mayoría calificada en la Cámara de Diputados.

Y ello implica que el partido predominante tendrá que negociar con sus aliados y con sus opositores para realizar reformas constitucionales y para la aprobación del Presupuesto de Egresos de los próximos tres años. Tendrá, según el conteo rápido del INE, un máximo de 203 diputados y requerirá de acuerdos con sus aliados pero también deberá pactar con sus opositores para obtener reformas constitucionales.

Morena y sus aliados PT, Verde y PES tenían 332 y ahora tendrán 281 escaños. La oposición; PAN, PRI, PRD y Movimiento Ciudadano tendrán 219. Los ciudadanos decidieron frenar la aplanadora que, Morena y sus aliados, ejercían en la pasada legislatura.

Morena pierde la mayoría calificada para hacer reformas constitucionales. Para lograr una mayoría simple (la mitad más uno) necesitaría de los legisladores del PVEM, PT y PES, para la aprobación del Presupuesto de Egresos en los próximos tres años.

Morena no tendrá la mayoría calificada que tuvo en la 64 legislatura, es decir 332 de 500 y que le permitió hacer reformas constitucionales.

Entre los temas pendientes que tiene el gobierno lopezobradorista destacan la elaboración del presupuesto de egresos; la propuesta de modificar el esquema energético del país y la extinción de órganos autónomos. Aunque perdió la mayoría calificada en la Cámara de Diputados, el partido Morena logró aumentar su poder territorial al aumentar el número de gubernaturas en su poder.

Obtendrá 9 de 15 gubernaturas. Y en la Ciudad de México, el bastión del poderío del partido Morena, la derrota fue evidente.

La mayoría de las alcaldías las ganó la oposición. Morena se quedará con seis alcaldías mientras que la oposición habría ganado nueve. El territorio de la Ciudad de México, anteriormente copado por el partido Morena, ahora resultó perfectamente dividido a la mitad.

El mensaje ciudadano al gobierno y al partido Morena es claro: el voto no es un cheque en blanco sin fecha de caducidad.

El presidente y Morena deberían tener claro que siempre hay un punto de inflexión.

La fuerza que tuvo en las elecciones presidenciales el partido Morena se ha mermado.

El diálogo debería ser la divisa para la segunda parte de este gobierno.Debería ponderar el cambio de ruta. ¡A ver!

Marco A. Mares

Periodista

Ricos y Poderosos

Ha trabajado ininterrumpidamente en periódicos, revistas, radio, televisión e internet, en los últimos 31 años se ha especializado en negocios, finanzas y economía. Es uno de los tres conductores del programa Alebrijes, Águila o Sol, programa especializado en temas económicos que se transmite por Foro TV.

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