A partir de agosto del 2010, los precios de los productos agrícolas básicos comenzaron a reportar fuertes incrementos.

Menores cosechas en las principales regiones productoras y bajos niveles de inventarios redujeron la oferta disponible, en tanto que la recuperación económica en países en desarrollo y emergentes apuntaló la demanda. En tanto, en el 2011 los precios continuaron reportando alta volatilidad por quinto año consecutivo.

De acuerdo con el informe Perspectivas de la Agricultura 2011 OCDE-FAO , de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos y de la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación, se espera que durante la próxima década los precios de los productos agrícolas permanezcan en niveles altos, en tanto que el riesgo de volatilidad a la alza sigue siendo elevado.

De acuerdo con dicho reporte, los principales factores que afectan la volatilidad de precios, que generan incertidumbre y riesgo a productores, comercializadores, consumidores y gobiernos, son:

• Cambio climático. El factor más frecuente y significativo de la volatilidad son las condiciones climáticas imprevisibles y extremas.

• Nivel de inventarios. Éstos mitigan las diferencias entre oferta y demanda. Con inventarios bajos con relación al consumo la volatilidad de los precios aumenta.

• Precios de los energéticos. Con insumos como fertilizantes y transporte se transmite la volatilidad del mercado de energéticos al agrícola.

• Tipos de cambio. Los movimientos de las divisas, al afectar a los precios locales, pueden afectar a la seguridad alimentaria y a la competitividad a escala mundial.

• Crecimiento de la demanda. Con un ingreso per cápita mundial creciente, la demanda de alimentos perderá elasticidad, siendo necesarios cambios de precio mayores para afectar a la demanda.

• Presión sobre los recursos. Mayores costos de los insumos, menor ritmo de aplicación de la tecnología, expansión a tierras marginales y limitaciones en el agua para riego restringen el crecimiento de la producción.

• Restricciones al comercio. Aumentan la volatilidad de precios en los mercados internacionales.

• Especulación. Mayor actividad especulativa en los mercados de futuros puede amplificar los movimientos de precios en el corto plazo.

En este sentido, son muchos los retos para mitigar y manejar la volatilidad y sus efectos. Entre éstos está el fortalecer la transparencia en los mercados, la reducción de políticas distorsionadoras y la promoción de esfuerzos para desarrollar esquemas de gestión de riesgos basados en el mercado, como la contratación de futuros para un mayor número de productores.

*Salvador D. Gaucín es especialista en la Dirección de Análisis Económico y Consultoría de FIRA. La opinión es responsabilidad del autor y no necesariamente coincide con el punto de vista oficial de FIRA.

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