¿Se gritará “Viva México” con bases sólidas o se definirá una separación entre Gobierno e Iniciativa Privada?

La respuesta se esperaba para este arranque de semana y, aunque hay quien dice que es cosa de horas para que se defina la reforma industrial que contempla más de 200 programas de inversión que plantea el sector industrial mexicano con apoyo del Gobierno de Andrés Manuel López Obrador, la realidad es que nada está escrito.

Esta reforma industrial no es cosa de pandemia o de este año, el tema se viene gestionando desde el año pasado cuando los indicadores económicos comenzaron a descender, con un cierre de -0.3 por ciento.

Es cierto que la pandemia frenó las negociaciones, pero, el estira y afloja de las gestiones, han sido más que arduas, e incluso hemos visto distanciamiento de los líderes empresariales con el Gobierno Federal.

No óbstate, es una realidad que la expectativa del crecimiento de 4.6% que plantea la secretaria de Hacienda, que encabeza Arturo Herrera, es alcanzable, sólo si se impulsa este plan de infraestructura que el sector privado ha planteado desde el año pasado.

El gasto público de inversión no alcanza para definir una tasa de crecimiento económico y empleo pronosticado por Hacienda, requiere forzosamente de la ayuda de la Iniciativa Privada. La gran pregunta es, si a última hora se optará por la alianza Gobierno y empresas, o la batalla seguirá sin enfocarse en lo verdaderamente importante, un país, empleo, inversión, certeza y largo plazo.

Entre estos programas esta la propuesta energética, donde es una realidad que dependencias como Pemex, al mando de Octavio Romero Oropeza, requiere de ayuda urgente para salir de terapia intensiva.

De ahí que planteamientos que realizan industrias como la química son más que necesarios. Me refiero a la industria química que abastece a más del 95% de las distintas cadenas industriales. Sectores como el farmacéutico, cuidado personal, garantía de productos químicos de aseo personal, y hogar, sanitización, automotriz, minería y construcción.

El planteamiento de este gremio es que se alcance la garantía de abasto de materias primas que ofrece fundamentalmente Pemex.

La propuesta es que el gremio pueda utilizar parte de la infraestructura que tiene Pemex para la importación de materias primas.

Hoy la industria química opera a un 70% de la capacidad. Así que tienen capacidad y recursos, para mejorar las condiciones de proveeduría que ofrece Pemex. E invertir en activos de la paraestatal, para complementar la oferta que hace con importaciones en tres rubros: etanol; amoniaco, y en propileno.

Proyectos que representarían una inversión adicional a los 1,000 millones de dólares programados para 2021, de 500 millones de dólares adicionales. En fin, la pregunta es si veremos en estos días, u horas, dar el sí a este y muchos proyectos de la iniciativa privada, enfocados a la inversión, generación de empleo y una reactivación de la economía, o simplemente se opta por un camino más doloroso como país, donde incluso se pronostica se podría perder el grado de inversión. ¿Se podrá gritar “Viva México” antes de que concluya el mes?

Marielena Vega

Conductora

Salud, dinero y negocios

Socia Cofundadora, y conductora del programa de radio Salud, Dinero y amor. Programa de finanzas, negocios, economía y bienestar.