Los medios dan cuenta de líderes sociales asesinados, jóvenes fallecidos en homicidios masivos en escuelas o centros de diversión, feminicidios, parece un cuento de nunca acabar, de esos que no tienen final feliz

En la plenitud de un siglo XXI, en Viernes Santo, días de guardar indica la tradición cristiana, un grupo armado masacra a 14 personas en Minatitlán, Veracruz. Era una fiesta a donde llegó de invitada una persona que alguien quería eliminar, la nota se pierde entre la violencia loca que padece nuestro país, pronto muy pronto llegará una más trágica y Minatitlán sólo será un recuerdo más.

El filósofo francés Edgar Morin indica que ninguna violencia es racional, incluso la de la guerra que tiene —se supone— reglas precisas. Comenta que el mundo vive hoy una “violencia loca”, que es aquella que no tiene sentido, violencia con inquina sin ningún sentido, como matar a un niño de dos años con armas de alto poder, la saña se apodera de los grupos criminales, sólo son panfletos para ganar sus territorios y guerras. Para ellos es sólo un mensaje; para la población, el horror es magnificado.

Los medios dan cuenta de líderes sociales asesinados, jóvenes fallecidos en homicidios masivos en escuelas o centros de diversión, feminicidios y más feminicidios, parece un cuento de nunca acabar, de esos que no tienen final feliz. La sociedad insegura apela a la forma más básica de protección, el silencio permisivo.

En tanto, la autoridad interpela al pasado, reza la tradición del priismo que cuando no sabes qué hacer hay que echarle la culpa al antecesor. La sensatez de lo insensato es la estrategia. Pareciera inteligente desmarcarse, golpear al enemigo. Es iluso creer que el fuego de la violencia no alcanzará a su gobierno. La quema del Judas tarde o temprano llega.

Ante el sinsabor de la violencia, surge la pregunta: ¿debemos apelar al perdón y al olvido? Desde luego que no. Somos un país de leyes, por lo menos eso quiero creer. La violencia se combate con la decisión e integridad de los gobernantes, una sociedad civil organizada y justicia, mucha justicia. Hay que castigar a quienes han hecho de la violencia una forma de vida y, por cierto, muy lucrativa. Sin lugar a duda, la inseguridad es el reto más grande de esta administración, la solución no puede esperar a la Guardia Nacional. O le entramos o le entramos.

Palabras llanas

La Red Nacional de Participación Ciudadana, que agrupa a los comités ciudadanos de todo el país, se reunirá el próximo 30 de abril en Huatulco, Oaxaca. Reflexionarán sobre la estrategia de los ciudadanos ante los retos del Sistema Nacional Anticorrupción.

Eliseo Rosales Ávalos

Abogado

Los mismos de siempre

Politólogo y abogado, académico, columnista, presidente de ciudadanos sin partido y orgulloso mexicano.