Los lamentables sucesos del viernes negro en París sólo pueden ser catalogados como violencia loca, no se puede asociar masacrar a civiles por el simple hecho de estar en el momento y hora equivocada, con religión o estrategia alguna. Ningún dios permitiría usar su nombre para esos fines.

Edgar Morín explica que la violencia loca es la violencia de la sinrazón, no admite interpretaciones ni justificaciones, la degradación del hombre a bestia objetivada en conseguir sus más bajos propósitos o sus más altos fines. No hay diferencia entre el drogadicto que lastima a una anciana por conseguir dinero para comprar droga o por un combatiente que dispara un rifle a una multitud, ambos son inaceptables.

Frente a las imágenes de las víctimas que muestran un acto salvaje y violento, inmoral para todas las religiones, no cabe ninguna posibilidad de comprender, no hay posibilidad de asociación con actividades políticas o religiosas, ni siquiera la resistencia o el argumento de situaciones similares en otros lugares, ni sufrimientos de otras razas o religiones por los mismos motivos.

Todo lo que se diga al respecto nos acerca inevitablemente más a recordar la violencia loca que a cualquier posible causa de los crímenes que en directo los reporteros del mundo informaron a través de las redes sociales.

Aunque sabemos que los fines de estos grupos es atraer la atención y no debemos informar sobre sus salvajes actos, ciudadanos de todo el mundo en las redes difundieron imágenes de la noche más triste de París. El mundo de la información desestructurada fue la mejor fuente de información, los grandes medios internacionales sólo causaron mayor confusión.

El odio y el dolor mundial son caras de la misma moneda; hay quienes piensan que la violencia existe por los excesos del poder, la violencia institucional de las potencias (CIA, Israel, USA) es el pretexto del terrorismo. Nada es más falso, esto ya no es resistencia; es violencia perpetrada por fanáticos de causas pervertidas por sus líderes.

El gobierno francés ha declarado guerra al Estado Islámico; en los siguientes días se verá la reacción de los franceses, seguramente más inocentes serán víctimas en las zonas ocupadas por el Estado Islámico en medio oriente.

La espiral de violencia loca se alimenta del odio y el dolor, por ahora no hay forma de detenerla. Hay mucha sangre y demasiado rencor acumulado a lo largo de los últimos 30 años.

@ErosalesA