Hay más casas. Se ha empezado a cumplir el augurio expresado sotto voce luego de la casa blanca de Las Lomas. The Wall Street Journal revela que Luis Videgaray también compró una vivienda al constructor Juan Armando Hinojosa.

La casa está en un fraccionamiento campestre en Malinalco, Estado de México. Fue comprada por 6.8 millones de pesos. La operación se concretó un poco antes de comenzar el sexenio, en octubre del 2012.

La compra de esta propiedad no es delito. El valor de la vivienda está en el rango de lo que Videgaray puede justificar. Él ganó mucho dinero en Protego, la empresa de asesoría financiera de Pedro Aspe. Allí trabajó desde 1998 hasta el 2005, cuando dejó el sector privado para ingresar al gabinete estatal del entonces gobernador Enrique Peña.

El secretario ha hecho pública una carta de respuesta de 385 palabras. La misiva cuida las formas. Está firmada por Luis Videgaray Caso, sin títulos ni cargo. No tiene sellos de la SCHP. En ella afirma que no existe conflicto de intereses, aunque nos queda debiendo una explicación más detallada al respecto. El vendedor de la casa es Juan Armando Hinojosa, un empresario que ganó muchos contratos de obra pública en el Estado de México y que se ha colocado en las grandes ligas de los contratistas del gobierno federal.

Hinojosa recibió por asignación directa el contrato del hangar del avión presidencial. Ese es un contrato que otorga la SCT y vale alrededor de mil millones de pesos. La justificación para la asignación directa es una mezcla de cuestiones de seguridad y expertisse. Hinojosa es constructor y dueño de una empresa que fleta aviones ejecutivos.

Este empresario originario de Tamaulipas es también miembro del consorcio de cinco empresas que ganó el contrato para la construcción del acueducto Monterrey VI. Una obra donde no hubo competencia y el consorcio adjudicado recibirá como contraprestación 124 millones de pesos mensuales, durante 27 años.

La publicación del Wall Street Journal llega en un mal momento para Luis Videgaray Caso. El máximo conductor de la política económica deberá dedicar una parte de su atención y energía a resolver esta tormenta, justo cuando se necesita que esté a 100% enfocado en la resolución de dos nudos: la puesta en acción de las reformas estructurales y la definición de la estrategia para contrarrestar las presiones que vienen del entorno internacional.

¿Cómo reaccionará el secretario de Hacienda? Esta es la primera vez que se encuentra bajo presión por un asunto que lo cuestiona en lo personal. Luis Videgaray tiene derecho a que se respete la presunción de inocencia, pero tiene la obligación de dar una explicación que no deje sombra de dudas. La carta emitida ayer es un intento de explicación que no agotará el tema.

La forma en que el secretario de Hacienda dé seguimiento a este asunto nos dará una idea más clara de cómo es el hombre que es reconocido como el más poderoso del gabinete. También nos ayudará a saber cómo está procesando el gobierno la crisis de las casas de Hinojosa. El primer capítulo protagonizado por la señora Angélica Rivera de Peña nos dejó con un mal sabor de boca. La explicación no ha sido convincente.

En este nuevo capítulo, tenemos derecho a esperar más de Videgaray. Es buen comunicador y polemista. Es el líder indiscutido de la parte más moderna del gobierno y sabe la importancia que tiene la credibilidad del secretario de Hacienda. ¿Qué lección aprendió de la crisis de la casa blanca? ¿Cómo la aplicará?

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