La encuestadora Datanálisis, una de las más reconocidas del país, revela que la distancia entre el presidente Hugo Chávez y el gobernador con licencia Henrique Capriles se sigue cerrando a 10 días de la elección presidencial en Venezuela, que tendrá lugar el próximo 7 de octubre.

En el último sondeo, filtrado a la prensa, pero no publicado, Capriles subió 2.4 puntos, para llegar a 37.2% de intención de voto contra 47.3% que tiene Chávez, que sigue a la cabeza, pero sólo aumentó en 0.5 puntos con relación al mes pasado.

Los datos revelan que Chávez ya no crece en la preferencia de los votantes y Capriles continúa ganando terreno a pesar de las ventajas extraordinarias con las que cuenta el actual Presidente, que en la campaña utiliza todas las posibilidades que le ofrece su cargo.

La encuestadora indica que el número de los indecisos representa 15.5% de los encuestados, que a 10 días de los comicios es alto y mayor, para estas fechas, al número de pasadas elecciones presidenciales.

Un corresponsal que cubrió Venezuela, para una agencia internacional, me escribe: Las cosas han cambiado mucho desde el 5 de septiembre, en estas dos semanas el flaquito ha seguido avanzando vertiginosamente y Chávez está estancado y no gana indecisos, y cuidado si pierde de los suyos .

Más de un analista político piensa que los indecisos esconden su voto por miedo a perder los beneficios que el gobierno otorga sólo a sus seguidores y del que están excluidos todos los que no se suman al oficialismo.

En un artículo anterior, aparecido en este mismo medio, planteaba que la estrategia de Capriles se basaba en recorrer todos los pueblos de Venezuela para hacerse presente en las zonas tradicionalmente ganadas por el chavismo y que su campaña se centraba en hacer propuestas y nunca caer en los recursos de las campañas negras. 

Decía también que Chávez, en contrario, basaba su estrategia en los tradicionales planteamientos de las campañas negras y que en lugar de proponer sólo descalificaba e insultaba a su oponente, al tiempo que utilizaba cuantiosos recursos del gobierno en la compra del voto entre los sectores populares y también las clases medias.

En julio, al iniciar la campaña, Chávez arranca con la misma intención de voto que tiene ahora, tres meses después, mientras que Capriles comenzó con 30.0% obtiene en los días finales de la contienda una preferencia electoral de 37.2 por ciento. En estos últimos 90 días crece siete puntos.

Todo indica que la estrategia electoral de Chávez, que insiste en la campaña negra, ya en desuso, no le ha dado resultado y sí a la diseñada por Capriles que se articula a partir de propuestas y de ofrecer mejores tiempos para los venezolanos. Ahora más que antes se puede afirmar que la moneda está en el aire.

Twitter: @RubenAguilar