Poder, cruce con el singular

D. Bonhoff, Die Wharheit

La velocidad sostiene la posibilidad. Sobre todo, en la economía, que ha de acompasarse con las energías de los singulares y catapultar su creatividad: más allá de las cifras, sostener la efectividad de la vida de los individuos y el vivir-juntos. Efectividad es creación.

La vida desborda el trabajo, pero pasa necesariamente por sus terrenos. El que no trabaja, que no coma , escribe nada menos que San Pablo.

Y el ora et labora de San Benito, ora y trabaja , fue la regla de construcción de Occidente y Oriente. Esos dos imperativos, que en realidad son uno sólo, dejaron atrás el ¡pan y circo¡ manipulador del Imperio Romano.

Es momento de ganar tiempo en ese campo. Urge. No se puede retrasar más la conversión de la pobreza de la injusticia, la angustia y la humillación, en justicia a la vida. Conversión, transformar, hacer girar las cosas. Del vivir-juntos que impone la carga del mundo, a crear mundos: diseñar cosas, producir lo improbable, -estaciones de recarga de energía limpia, mesas sin patas, musicalización de los entornos, -y cambiar las semióticas de asignación de lugares.

Entre el 2013 y el 2014, años de lento crecimiento mundial, recimentar la economía mediante la alta tecnología, la articulación de las pymes, con el gran sector exportador y la ampliación de los flujos con el mercado global. En efecto, a finales del 2014, deberá registrarse un aumento notable de la productividad de las empresas y del país.

Entre el 2014 y el 2016, periodo que de acuerdo a los pronósticos será de una franca recuperación de la economía internacional, se habrá de consolidar una fuerte estructura productiva: recuperación del sector primario, sector manufacturero que ocupa los primeros lugares en la globalidad y un sector de servicios de gran velocidad, tanto las tecnologías de la información y las telecomunicaciones, como la actividad financiera. Someter el rizo contradictorio del capital a la posibilidad.

Del 2016 al 2018, México hará funcionar a todo gas su economía, obteniendo tasas de crecimiento acordes al bono demográfico y a las potencialidades de los mexicanos, desde los niños hasta los adultos mayores. La velocidad creativa habrá rebasado la lentitud y la pesadez de la violencia. México será un país seguro y más equitativo. Los jóvenes podrán optar entre buenas y mejores oportunidades. Todos vivirán en lo abierto. ¿Posibilidad de lo imposible?