La estrategia de campaña de Josefina Vázquez Mota ha sufrido modificaciones menores después de haber ganado la contienda interna de su partido. Todo indica que continuará en la misma línea -conciliadora, que evita definiciones y disputas- que le resulta cómoda y se mueve bien en ese marco.

A la candidata panista su estilo personal¬ y las habilidades que tiene para comunicarse le permiten tener buena presencia en medios. Ciertos analistas y también una parte de quienes frecuentan los medios tienen la percepción de que desaprovecha esos espacios porque no posiciona temas.

La idea que se trasmite es que resulta más relevante la forma que el contenido. De continuar así es muy seguro que seguirá teniendo buena cobertura mediática, pero no necesariamente que eso se traduzca en fijar agenda, en elevar sus actuales posi-tivos y modifica la intención de voto que ahora tiene.

La propuesta de cómo combatir al narcotráfico es tema central y crecerá en la campaña. El que ella no sólo no se deslinde, sino que asegure que seguirá la fallida estrategia del presidente Calderón no le ayuda y tampoco que se le vea con quienes la han diseñado. El mensaje que deja es que en su gobierno habrá otros 60,000 muertos.

En los últimos días ha intentado proponer algunos temas, pero no terminan por fijarse. Pienso que el más relevante es que, si gana, encabezaría un gobierno de coalición, pero no dice con quién y cómo, que es lo que provocaría el interés de los electores y dejaría de ser una idea abstracta para hacerse política.

A nivel interno ha habido un buen trabajo por sanar las heridas que pudo haber provocado la contienda por la nominación presidencial. Se han tenido reuniones con los candidatos perdedores y sus equipos para limar cualquier aspereza.¬ Ellos se han incorporado al equipo de Vázquez Mota, quien ha dicho no hará una estructura de campaña paralela a la del partido.

Ella intenta posicionar, como parte de la estrategia y antes de entrar a la campaña formal, que sube en las encuestas. Este frente¬ se abrió cuando el presidente Calderón dijo que había poca diferencia entre el candidato del PRI y ella. Ahora sólo esa encuesta y la de GEA-ISA la sitúan entre cuatro¬ y siete puntos debajo de Enrique Peña Nieto. El resto indica una distancia que ronda en los 20 puntos entre uno y otro.

La candidata del PAN sigue hasta ahora en el segundo lugar a una distancia de entre cinco y 10 puntos de López Obrador, que ocupa el tercer sitio. Su reto es doble: subir en la intención de voto y hacer bajar al candidato del PRI. Eso sólo lo va a lograr si arriesga y en las actuales condiciones está obligada a hacerlo. La estrategia tiene, por lo mismo, que ser diferente a la actual que es muy cuidadosa y prudente.

Twitter: @RubenAguilar