Eso es bueno. Porque en los tiempos, cuando el presidente de la República en tiempos del monolítico priísmo, preguntaba el Jefe del Ejecutivo: ¿Qué hora es ? Cuentan los que saben, respondían los súbditos: ¡La hora que usted quiera señor Presidente! Desde los 90’s a la fecha, el problema de inseguridad es el mismo.

En los dos pasados gobiernos del Partido Acción Nacional (PAN). El primero con Vicente Fox, que entusiasmo a más del 90% de los habitantes adultos, claro, del país, se pensó era una visión diferente. No la que usaron para apoderarse de riqueza nacional y sus jaurías, algunos andan ahí de legisladores, quienes criticaron a los tricolores en sus tiempos.

En el periodo del cuestionado Felipe Calderón Hinojosa, tan sólo al arribar al poder, provocado por el incomprendido Rayito de Esperanza’’ o redentor de la izquierda, Andrés Manuel López Obrador, el tema de inseguridad, se convirtió en monólogo’’.

Todos los del gabinete de seguridad de Calderón Hinojosa, simplemente dijeron: ¡sí señor!’’.

Pero los mortales y familiares de quienes se fueron por la violencia imperante, no piensan lo mismo. Es lo mismo del 2012 y 2013 e inicios del 2014. Y no se debe aceptar que cuidan a un bandolero’’, como un héroe que enfrento a los Caballeros Templarios’’ en Michoacán, cuando entonces, se debería cuidar a cualquiera mexicano que responda en defensa propia de su vida o familiares.

Fueron 12 años. No soy quién para juzgar. Los hechos son los que dan respuestas.

El nuevo gobierno de Enrique Peña Nieto, que regresó al Partido Revolucionario Institucional (PRI) al poder, asumió el reto. Prometió y se comprometió. Es hora de respuestas, pero no pedir un deseo de un México en paz’’ y la última, que el país está en calma.

Ustedes y su servidor, han visto la respuesta del secretario de Gobernación, Miguel Ángel Osorio Chong, responsable de los asuntos de interior, en el extranjero le conocen como el Ministro del Interior. Eso es lo de menos. El funcionario tentó la realidad del territorio nacional en lo que lleva a cargo.

En tres ocasiones, van contadas. Ha dicho, que varios puntos del país, son preocupantes del problema se inseguridad. Que no es heredado, sino un descuido continuó, desde que se fueron los priístas del gobierno federal.

Da gusto saber que Osorio Chong, observa diferente lo que percibe’’ el presidente Peña Nieto y asume que los estados de Michoacán y Guerrero, no se pueden comparar a otros porque, los gobiernos de Sinaloa, Durango, Chihuahua, Tamaulipas, Coahuila, Estado de México, presumen mejoras.

Osorio Chong sostiene que hoy tenemos preocupaciones como Michoacán y vamos a salir adelante, lo hemos comprometido y por supuesto vamos a hacer realidad devolver la paz a éste (Michoacán) estado’’, dijo en gira por Puebla, donde lo acompañó el responsable de la Procuraduría General de la República (PGR), Jesús Murillo Karam.

Este último un político experto. Que como exlegislador, exgobernador de Hidalgo y todo lo demás de buen nivel, ahora frente del Ministerio Público de la Federación, al llegar a la procuración de justicia nacional, dijo: hemos recuperado ’’ la seguridad en algunos en el país. Pienso que más bien, traía en mente: el poder.

Murillo Karam, mantiene la vista sesgada al sostener que antes eran otros problemas ahora el sistema de justicia penal está rebasada ’’. Eso es tener visión de futuro. Sigue sosteniendo que las leyes de antes perseguían el robo de vacas’’ y ahora son otros los delitos, asumiendo que el crimen organizado va más allá.

¡Y claro que sí. Ese es el problema!

Bien por él. Preferimos que el responsable de los problemas del interior, estime que en Veracruz, Nuevo León, Chihuahua y Tamaulipas, ya se avanzó en ese tema. Pero lo tiene que probar y no que en todo el país, como es la percepción’’ de Peña Nieto y su abogado de la nación.

COMMODATO

Ni con tirabuzón se le puede comprometer al jefe de gobierno del Distrito Federal, Miguel Ángel Mancera Espinosa, diga no permitirá el regresó al Zócalo capitalino a los disidentes del magisterio de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) o Plaza de la República y que utilizará la fuerza para evitarlo. Su respuesta es natural: no es el momento de crear escenarios’’.

Tal vez tenga razón. Hasta que pase. ¿O no?