Una de las promesas de campaña más difundidas en la contienda política de este año fue la de vales de medicinas propuesta por el Partido Verde Ecologista y comprada por el virtual candidato ganador Enrique Peña Nieto. Fue evidentemente muy vendible dados los problemas de desabasto de fármacos que se han vivido en IMSS, ISSSTE e institutos estatales de salud, llegando a nivel de escándalo.

Está por verse en principio si de verdad esta promesa se tornará en hechos porque el equipo de transición y el nuevo gobierno seguramente ya sabe que hay muchas otras prioridades antes que dar vales de medicamentos al derechohabiente.

De lo que se trataría más bien es de -más que dar vales- hacer adquisiciones adecuadas de medicamentos, oportunas, transparentes y en general hacer eficiente el abasto del sector salud. Porque si se trata sencillamente de dar vales no llegaremos a ningún lado.

Y el ISSSTE lo tiene muy claro pues vivió hace un año el caos tan costoso en que derivó cuando su entonces Jesús Villalobos intentó implantar la política de vales de medicinas. El problema fue que antes no se aseguró completamente un abasto al 100% de los fármacos, y entonces ante la falta de medicamento los derechohabientes empezaron a exigir sus vales para recoger su medicamento en la farmacia particular más cercana.

El gran problema –y es donde está el meollo del asunto- es que para el ISSSTE como cualquier organismo resulta mucho más costoso que las farmacias privadas surtan los fármacos a los derechohabientes porque siempre es mejor y más eficiente hacer compras en volumen y no al menudeo en farmacias. El año pasado el ISSSTE registró pérdidas millonarias pues entró en un círculo vicioso donde sus crecientes costos reducían sus posibilidades de mejorar el abasto.

Por ello ahora, querer aplicar el mecanismo de vales de medicamentos suena como retroceder hacia algo que, está comprobado, no funciona.

Aunque valdría la pena que el equipo del gobierno entrante conociera bien la experiencia de Sergio Hidalgo que desde noviembre pasado asumió por suerte como director del ISSSTE, pues ha logrado imponer controles y ser más eficiente en la adquisición y abasto de medicamentos, sobre todo en enfermedades crónicas, de manera que no haya necesidad de que los pacientes acudan a la farmacia.

Ahora, el ISSSTE con un enfoque de pragmatismo vio que para conseguir mejor precio y generar ahorros, lo mejor es unirse a la mayor compradora de fármacos del país (y por cierto, la más grande de toda Latinoamérica). El ISSSTE se unirá al IMSS para licitar compra de medicamentos y ahorrar –calcula Hidalgo- unos 2,500 millones de pesos. La convocatoria de la primera licitación pública conjunta IMSS-ISSSTE saldrá el 11 de septiembre.

Ya veremos si funciona porque hace unos 4 años lo mismo intentó Sedena buscando ahorros, pero a la mera hora hubo problemas de abasto de fármacos para militares porque el IMSS como adquirente principal siempre busca que se dé prioridad a surtir sus medicamentos.

Esto nos hace recordar la Comisión Negociadora de Precios para la compra consolidada de medicamentos que hace dos años empujó la Secretaría de Salud para que la adquisición de fármacos de patente fuera interinstitucional conjuntando todos los organismos de salud del país, incluidas las secretarías estatales, y conseguir mejor precio.

De hecho durante el gobierno calderonista las instituciones han venido tomando diferentes medidas para evitar la carencia de medicamentos en sus farmacias, pero definitivamente es algo que aún no está superado, al grado de que por eso los vales de medicinas fue una oferta de campaña bastante atractiva.

EDUCACIÓN E INNOVACIÓN, VITALES: DE LA FUENTE

Y hablando de promesas de campaña, el de la universalización de seguridad social -vislumbrado con pensión para todos y seguro de desempleo temporal- suena casi imposible dado el costo presupuestal en medio de tantas necesidades, y ha revivido la discusión sobre el aumento del IVA. Juan Ramón de la Fuente puso el dedo en la llaga durante su ponencia en el evento Innovation Week de Philips al hacer ver que ya avanzamos un poco en salud, y ahora la prioridad del próximo gobierno debería ser educación e implantar y un plan nacional de innovación, aprovechando la oportunidad demográfica inmejorable que tenemos con los millones de jóvenes que buscan colocarse.

De la Fuente destacó como siempre su lucidez hablando de que el modelo que más nos conviene es el de la economía sustentada en el conocimiento pues es el que nos puede llevar a un crecimiento más equitativo. Escuchándolo, más de uno piensa en que sería fabuloso tenerlo en el próximo gabinete.

MUESTRA DE QUE GENÉRICOS SÍ AVANZAN

El regulador sanitario estadunidense FDA aprobó el 3 de agosto las primeras versiones genéricas del fármaco Singulair de MSD, cuyo principio activo es montelukast sódico, una sustancia que se utiliza para tratar el asma y las alergias que padecen miles o millones de personas. ¿Y en México? La Cofepris de Mikel Arriola autorizó los primeros genéricos del Singulair en diciembre de 2011, es decir, casi ocho meses antes que en Estados Unidos, donde se caracterizan por sacar el genérico casi al día siguiente del vencimiento de la patente. La verdad si es un dato que refleja claramente el avance de los genéricos en México. En total, tras el vencimiento de la patente, la agencia sanitaria mexicana ha autorizado 24 genéricos de 12 laboratorios.

mrcoronel@eleconomista.com.mx