Expriista, dirigente de las bases magisteriales en Tlaxcala, Joel Molina Reyes se sumó al Movimiento de Regeneración Nacional apenas hace cuatro años. En el 2018, AMLO lo invitó a competir por el Senado, como suplente del exgobernador José Antonio Álvarez Lima, quien apenas estuvo tres meses en la Cámara Alta, antes de dejar el escaño para hacerse cargo del Canal 11.

Molina Reyes completaría la Legislatura, pero enfermó de la Covid-19 y falleció el pasado sábado 24 de octubre. La bancada de Morena en el Senado, que coordina Ricardo Monreal, no puede darse el lujo de ver minada su mayoría. Pasado el luto, en Palacio Nacional deberán informar si la televisora del Politécnico busca un director interino o el exmandatario tlaxcalteca no regresa a las tareas legislativas.

Los artículos 51 y 57 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos establecen que por cada diputado y por cada senador propietario se elegirá un suplente. Los suplentes sustituyen a los propietarios en tres casos: licencia, separación definitiva y presunción de renuncia por ausencia a las sesiones por más de diez veces consecutivas. ¿Y viceversa?

Al menos media docena de senadores morenistas están por tramitar permisos para ausentarse del recinto parlamentario, en pos de las candidaturas del 2021. Con la venia monrealista: Félix Salgado Macedonio, de Guerrero; Cristóbal Arias, de Michoacán; Gerardo Novelo Osuna, de Baja California; Cruz Pérez, de Chihuahua; Miguel Ángel Navarro Quintero, de Nayarit, y Rubén Rocha, de Sinaloa.

La bajacaliforniana Alejandra León Gastélum, la campechana Rocío Abreu, la nayarita Cora Cecilia Pinedo, la sinaloense Imelda Castro, la tlaxcalteca Ana Lilia Rivera y la zacatecana Soledad Luévano estarían en ese mismo ánimo, impulsadas por amplios sectores en sus respectivas entidades federativas, probables beneficiarias de la paridad de género.

Incubadora de candidatos para todas las fuerzas políticas, el Senado de la República de la LXIV Legislatura del Congreso de la Unión tuvo sus primeras vacantes hace dos años, cuando Olga Sánchez Cordero, Alfonso Durazo Montaño, Germán Martínez Cázares, Gabriel García y José Antonio Álvarez Lima dejaron sus escaños para atender la invitación presidencial e integrarse al gabinete legal y ampliado.

Álvarez Lima y Héctor Vasconcelos fueron candidatos a la Cámara alta, en el 2018, por mayoría relativa y también de representación proporcional, basados en el Capítulo II, Sección I Artículo 56 Constitucional. Tuvieron la curul asegurada y también un puesto en el gobierno lopezobradorista, sólo que Vasconcelos decidió quedarse en su escaño.

El exgobernador de Tlaxcala presentó su licencia al cargo, en los términos planteados en el artículo 63 de la Carta Magna. El fallecimiento de su suplente obligaría —de acuerdo con ese mismo texto— al presidente de la Mesa Directiva del Senado, Eduardo Ramírez Aguilar, a llamarlo de regreso. Pero su licencia está vigente...

La convocatoria a elecciones extraordinarias, de conformidad con la fracción IV del artículo 77 constitucional sería lo procedente. Mientras, el Senado quedaría temporalmente con 126 integrantes, si Navarro Quintero —presidente de la Comisión de Salud— decidiera dejar su escaño.

Y es que por resolución judicial, el legislador no tiene suplente, tras de que Daniel Sepúlveda fuera declarado inelegible por el Tribunal Electoral, por ser ministro de culto.

Con una bancada morenista en reacomodo y aliados veleidosos, sobre todo en el PT, Monreal Ávila podría ver comprometida la mayoría oficialista con esas dos vacantes.

Efectos secundarios

RECURRENTES. Las compras consolidadas de medicamentos y equipos era una de tantas herencias de los gobiernos neoliberales que la Cuarta Transformación quería eliminar. También los contratos multianuales para las adquisiciones de mercancías y servicios al sector farmacéutico. Atender las necesidades de los derechohabientes, sin duda, pero sobre todo, las áreas requirentes de los servicios integrales buscaban romper las cadenas de impunidad. Las empresas en competencia habían rivalizado en los medios —imperó la narrativa contra el Cártel de la Sangre— pero allí quedan también las sanciones impuestas por la Comisión Federal de Competencia a los directivos de Instrumentos y Equipos Falcón (expediente DE-011-2016) y las denuncias en curso, que también involucran a exfuncionarios del Instituto. En ambas licitaciones reapareció en la sede del IMSS Agustín Amaya Chávez, excoordinador de bienes y contrataciones de servicios , ahora como representante de Instrumentos y Equipos Falcón, que inconforme con las asignaciones de los laboratorios clínicos, tramitó quejas ante la Secretaría de la Función Pública, que ya fueron desechadas. Justo se cumplen cinco meses de que el IMSS emitiera el fallo de la licitación del servicio médico integral de banco de sangre 2020-2023, asignado a un cuarteto en el que figuran Hemoser e Instrumentos y Equipos Falcón, cada una recibió dos de las 10 partidas contempladas en dicho mega-contrato. Esta última firma también fue invitada a participar en la asignación del contrato del servicio integral de estudios de laboratorio clínico, también trianual.

DISIDENCIAS. El gobernador Enrique Alfaro convocó a un “cierre de filas” por Jalisco que tuvo eco, pero también revires, como el del exdelegado de los programas federales, que calificó a la administración estatal de criminal, por su respuesta al “Covidengue”, que es la denominación de la sindemia que desde hace unas semanas asola a los estados del Pacífico, particularmente a Nayarit y Jalisco. Ante los estragos de esa contingencia sanitaria y la deuda por 6,200 millones de pesos aprobada por la mayoría MC-PAN en el Congreso local, el empresario llamó a los jaliscienses a rechazar la permanencia del emecismo en el poder.

Twitter: @aguirre_alberto

Alberto Aguirre

Periodista

Signos vitales

Periodista y columnista de El Economista, autor de Doña Perpetua: el poder y la opulencia de Elba Esther Gordillo. Elba Esther Gordillo contra la SEP.