No es pregunta. El argumento de la Secretaría de Seguridad Pública Federal (SSPF) a cargo del inamovible Genaro García Luna y su brazo operativo de la: Policía Federal, sin argumento, pero si inmerso en cuestionamientos e indilgar a la Subprocuraduría de Investigación Especializada en Delincuencia Organizada (SIEDO), que ofrezcan la carga de la prueba’’, es de vergüenza.

Fueron 138 disparos de arma de fuego de grueso calibre, los 13 policías federales involucrados, llevaban armas no reglamentarias, sin uniforme, en vehículos no rotulados y fuera de jurisdicción de acuerdo a lo contado por una persona que sabe, lo que platicó, no ha sido desmentido, ni probado por la institución forjadora de los agresores.

Si acribillar a mansalva, bloquear el paso de una camioneta, casi desintegrar llantas y hacer añicos un blindaje nivel 7’’, dispuesto a funcionarios de alto nivel y cuerpo diplomático en México –claro también de narcos- lo único que evitó que los funcionarios de la embajada de Estados Unidos y un capitán de la SEMAR, no fueran cocidos a balas, entonces, qué es uso excesivo.

El argumento de la SSPF es: De comprobarse uso excesivo de la fuerza, falta de seguimiento a protocolos operativos o complicidad con el crimen, en el desempeño de servidores públicos, la Policía Federal, es la primera interesada en que se sancione conforme a Derecho;

Acciones o actitudes contrarias al espíritu de cuerpo y honorabilidad que norman la actividad diaria de la Policía Federal, no han sido, ni habrán de ser toleradas’’.

Qué desfachatez.

Los Mushashos’’ al estilo norteño, de bota picuda, cinturón piteado, arma al cinto, vehículos doblados y prepotencia, hoy son parte del protocolo’’ de Luis Cárdenas Palomino, jefe Regional de la Policía Federal, quien sostuvo el domingo que sus muchachos, estaban comisionados a una investigación de búsqueda y captura de unos secuestradores’’.

No olviden casos como Guillermo Vélez Mendoza, caído a causa de federales acusado de ser integrante de una banda de secuestradores Los Ántrax’’, la francesa Florence Cassez, la fiesta del Desierto de Los Leones’’, la rebelión de la tropa en Ciudad Juárez (Chihuahua), El Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México (AICM) y hoy lo de la carretera México-Cuernavaca.

Mejor ahí la dejamos. Que la historia explique.

Ya se van los que están al frente de esas labores. Ojalá la transición sirva para algo.

COMMODATO

La jurisprudencia que pudo haber sido parte medular para que los elementos de SEDENA y SEMAR, se vieran restringidos en sus abusos, uso excesivo de la fuerza, después que México, está asumiendo los mandatos internacionales para respetar derechos humanos, el ministro-presidente de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN), Don Juan Silva Meza, estaba cumpliendo su obligación federalista, apoyar al presidente saliente: Felipe Calderón.

El Pleno del máximo tribunal de justicia en el país, requería un voto’’. El que no se dio. Siete votos, no sirven, se requieren ocho, lo que impidió hacer jurisprudencia, contra esos abusos, cuando se podía haber aplazado la votación.

No es choro. Es realidad. Ese voto de Don Juan, cambiaría los aíres del país, sobre abusos castrenses, aunque los de la SSPF y Policía Federal se toleren.