La semana pasada estuve visitando dos lugares que me encantan: Costa Rica y Panamá. El objetivo de mi visita era reunirme con distintos actores del mercado, para hablar del desarrollo de las tecnologías inalámbricas de banda ancha en América Central.

Una de las experiencias más agradables del viaje fue reunirme con los estudiantes de Relaciones Públicas y Periodismo de la Universidad Latina de Costa Rica, gracias a la generosa invitación de su profesor Erick Díaz Quesada. Erick, además de ser un viejo amigo, tiene una amplia trayectoria como periodista especializado en telecomunicaciones y, en la actualidad, por medio de una asociación sin fines de lucro (Camscat), trabaja en proyectos enfocados en promover e incentivar el desarrollo económico de su país. Mi rol en el curso fue para aclarar dudas de los estudiantes sobre cómo se desarrollan las entrevistas de prensa en la actualidad. El objetivo fue compartir mi experiencia como persona que es entrevistada por periodistas y como vocero que ha sido en ocasiones acompañado por un representante de relaciones públicas.

Las preguntas fueron varias: desde qué hacer con periodistas incómodos hasta las experiencias que se desean olvidar al trabajar con agencias de relaciones públicas. Uno de los elementos siempre presentes en la conversación fue el rol que juegan las tecnologías de información en las entrevistas con periodistas. La respuesta fue sencilla, es una increíble herramienta para obtener información y de esta forma, hacer bien el trabajo.

Desde una perspectiva periodística, se obtiene información de trasfondo de la empresa y el vocero a ser entrevistado. Parece algo bastante lógico, pero no hacerlo en ocasiones resulta en oportunidades perdidas para tocar un tema de suma importancia local que quizás no se encuentra en la lista de temas prioritarios listados por la agencia de relaciones públicas.

Desde una perspectiva de relaciones públicas, un trabajo de investigación permite identificar tendencias en las declaraciones de los distintos voceros. Este punto es sumamente importante al hablar con expertos de una industria específica, pues la proliferación de todólogos es increíble en América Latina. La manera más fácil de medir la seriedad de un experto es ver su obra para entender cuánto análisis original ha contribuido (alto valor) y cuánto son simples agregaciones de las conclusiones de terceros colocadas a conveniencia (poco valor). Me quedo contento al saber que los expertos en relaciones públicas y periodistas del futuro están recibiendo una buena base. Será el mundo real el que termine su educación y les otorgue momentos de gran frustración, pero también de muchísimo orgullo.

Mi breve visita a Panamá se enfocó principalmente en ofrecer una charla sobre la actualidad y futuro de las tecnologías de banda ancha inalámbrica a la Autoridad Nacional de los Servicios Públicos (ASEP), la entidad responsable de regular al sector de telecomunicaciones en este país. La presentación incluyó detalles sobre los avances en el desarrollo del IMT-2020 (lo que comercialmente deberá conocerse como 5G) y las necesidades de inversión e infraestructura de estas tecnologías.

La preocupación de los asistentes se centró en qué medidas deben adoptarse para acelerar el despliegue de tecnologías de banda ancha en localidades rurales. Otro tema de gran importancia lo fue la armonización regional del espectro en la banda UHF y los avances hacia un acuerdo logrados en las reuniones de la Comisión Interamericana de Telecomunicaciones y la Conferencia Mundial de Radiocomunicaciones celebrada en Ginebra, Suiza, el pasado mes de noviembre.

ASEP reconoció la necesidad de adjudicar espectro radioeléctrico adicional a los operadores del mercado, evento que debería ocurrir en las próximas semanas. Por mi parte, logré mi objetivo de aclarar dudas sobre 5G y destacar la gran importancia de las redes alámbricas para el desarrollo de la banda ancha móvil en los lugares donde más se necesita.

*/ Director de 4G Americas para America Latina y el Caribe.