Con el triunfo inobjetable y por demás contundente de la coalición Juntos Haremos Historia, encabezada por Andrés Manuel López Obrador (AMLO), comienza una nueva era en la historia política de nuestro país.

El triunfo, que probablemente genere mayorías absolutas en ambas cámaras del Poder Legislativo y donde no se descarta una mayoría calificada (dos terceras partes de ambas cámaras) a través de alianzas con legisladores de otros partidos, da al nuevo gobierno un gran margen de maniobra para legislar cambios fundamentales, incluyendo modificaciones constitucionales como las requeridas para dar marcha atrás a las reformas estructurales aprobadas en el sexenio que está por concluir.

El nuevo gobierno tendrá la enorme responsabilidad de mantener la estabilidad macroeconómica y, al mismo tiempo, cumplir las promesas de campaña que le generaron la simpatía de la mayoría de los votantes. En este sentido, será muy interesante ver qué versión de AMLO veremos en cuestión de política económica.

¿Veremos la versión que promovió Alfonso Romo y que delinearon hoy los miembros del equipo económico o veremos una versión menos amigable a los mercados como favorecen algunos de los más cercanos y leales colaboradores?

En conferencia con inversionistas, el equipo económico del nuevo gobierno, encabezado por Carlos Urzúa, Gerardo Esquivel y Arturo Herrera, planteó un modelo económico fundamentado en la responsabilidad fiscal, el respeto a la autonomía de Banxico y el aprovechamiento de los avances de los últimos años en cuanto al saneamiento de las finanzas públicas.

Este tipo de lineamientos son precisamente los que quieren escuchar los mercados y, por ahora, éstos parecen estarle concediendo el beneficio de la duda al próximo gobierno. Dado que el presupuesto del 2019 será mayormente inercial, en ausencia de choques externos, el marco macroeconómico probablemente se mantendrá sólido durante un tiempo.

Los retos interesantes vendrán a partir del presupuesto del 2019 que se presentará durante el tercer trimestre de ese año. El nuevo gobierno tiene grandes planes en cuestión de inversión y gasto público que, en el papel, serían fondeados con un mejor ejercicio del gasto y el combate a la corrupción.

Si los ahorros planeados no son los esperados, el nuevo gobierno tendrá una encrucijada importante, posponer los incrementos en el gasto y la inversión o incrementar el déficit público.

Aunque el nuevo gobierno ha hablado en varios foros de no proponer ningún cambio constitucional en los primeros tres años de su mandato, el arrasador triunfo en el Poder Legislativo podría cambiar el panorama.

Asimismo, la consulta popular, que se ha mencionado como el método preferido para analizar la permanencia de las reformas, es altamente impredecible y no siempre lleva a los resultados más adecuados para el país (como ejemplo basta ver lo que está sucediendo en el Reino Unido con la decisión del Brexit).

El nuevo gobierno hereda una economía sólida y tiene un fuertísimo bono democrático, pero también el gran compromiso de hacer cambios que se traduzcan en una mejoría en el bienestar de la población.

Asimismo, el nuevo gobierno enfrenta una coyuntura complicada a nivel internacional donde la recuperación global podría estar entrando en tiempos extras. Aunque la economía estadounidense está creciendo a su mejor ritmo en más de 10 años, una desaceleración requerirá de una política económica firme y estable.

Esperemos que el nuevo gobierno tenga la sabiduría y disciplina para aprovechar los avances macroeconómicos y estructurales de los últimos años y hacer los cambios necesarios para que millones de mexicanos tengan un mejor porvenir.

Joaquín López-Dóriga Ostolaza

Socio Director de Estructura Partners

Sin Fronteras

Desde 2009, el Sr. López-Dóriga es Socio Director de Estructura Partners, una consultoría especializada en fusiones y adquisiciones, así como en estructuración de operaciones de financiamiento vía deuda y capital.

Es egresado de la Licenciatura en Economía de la Universidad Iberoamericana, donde se graduó con mención honorifica y el promedio más alto de su generación, y cuenta con una Maestría en Economía de la London School of Economics, donde fue distinguido con la beca British Council Chevening Scholarship Award.