Las guerras religiosas del siglo XVI en Europa supusieron el rompimiento de una lógica política en donde prevalecía la llamada ética del valor superior. En términos de Martin Kriele, el peligro de entender lo político desde la lógica de la también llamada ética ascética, puede conducirnos a la aniquilación de aquellos que no comparten con nosotros nuestro punto de vista. No fue gratuita la llamada noche de San Bartolomé o de los Hugonotes donde murieron miles de personas.

La historia nos ha demostrado de manera sistemática que la pretensión de imponer ese modelo de ética no sólo alienta a la destrucción del otro, sino que también destruye a la misma comunidad política. Es por ello que, desde hace algunos siglos, occidente ha optado por impulsar un modelo de pensamiento basado en el interés fundamental cuyo eje central, en términos del mismo Kriele, gira en torno a crear las condiciones efectivas en las cuales pueden ser realizados los valores superiores. La construcción de nuestras democracias tiene su asiento en ello.

En agosto del año 2019 el presidente de México lanzó con mucho entusiasmo la llamada Cartilla Moral de Alfonso Reyes la cual tenía por objeto proponer una reeducación de nuestra sociedad como eje central de la propuesta de transformación realizada por López Obrador. Hace unos días el titular del ejecutivo presentó su propia cartilla, su propia guía de actuación, su propio documento de autoeducación, su propia forma de entender la realidad. A dicho documento se le llamó: “Guía ética para la transformación de México”.

La pretensión de imponer una sólo forma de entender la realidad desde el poder no es una tarea nueva de ciertos gobernantes. Las llamadas “verdades oficiales” en términos de Raymond Aron se describen en el marco de sistemas políticos que pretenden totalizar el pensamiento bajo una sola verdad: la del régimen. Adoctrinar, aleccionar y someter van de la mano. Eliminar la disidencia a esa forma única de entender la realidad es toral pues de lo contrario los valores superiores que se pretenden imponer estarían sujetos a escrutinio y oposición por la natural libertad de divergencia de pensamiento.

El ejercicio del poder en las sociedades democráticas contemporáneas tiene como guía de actuación las limitaciones al poder y el ejercicio de las libertades contempladas en el documento civil por excelencia que rige el camino de todo gobernante y que se llama Constitución. En ella encontramos el interés fundamental de vivir en colectivo bajo principios que ilustran tanto al ciudadano como al gobernante. Es tarea fundamental de este último la promoción del pacto social por excelencia. En nuestras sociedades contemporáneas el cumplimiento cabal de la constitución debe producir los efectos de respeto, tolerancia, orden, dignidad, igualdad, trabajo, fraternidad y respeto a la diversidad.

La insistencia del presidente en buscar caminos de adoctrinamiento vuelve a poner en evidencia su desconocimiento o desprecio a las instituciones constitucionales que claramente le incomodan, pero también su necesidad imperante de comunicar su verdad oficial sobre la realidad. Según él, la única forma de transformación de México es la vivencia de estos principios y no la eliminación de la impunidad y no la eliminación de la violencia y no la eliminación de la pobreza. El quehacer lo tienen los ciudadanos pues el gobernante se vuelve un mero espectador de que ello se cumpla.

Esperemos al menos que esta guía sea orientativa para el actuar del titular del ejecutivo. Esperemos que respete la diferencia y no pretenda imponernos “su mundo” a todos los demás, esperemos que respete el medio ambiente, esperemos que respete la igualdad, esperemos que se preocupe por la seguridad de los demás o simplemente esperemos que respete la dignidad de todos pues sin esa congruencia de vida sólo quedará como otra patética simulación de predicador.

* Guillermo A. Tenorio Cueto es Doctor en Derecho. Autor, coautor y coordinador de 15 libros en materia de libertades informativas. Actualmente es director de la Licenciatura en Gobierno y Economía de la Universidad Panamericana. Es integrantes del Sistema Nacional del investigadores de México. Preside la Asociación Cooperación Iberoamericana de Transparencia y Acceso a la Información.