La gente piensa que para tener una buena situación financiera se necesita ganar un ingreso elevado. No necesariamente. En realidad, se trata de vivir dentro de nuestras posibilidades, en orden y sin adquirir demasiados compromisos que puedan poner en riesgo nuestra estabilidad, en caso de que algo suceda.

Simplemente imagina a Pedro, quien no tiene deudas en tarjetas de crédito, ni siquiera a meses sin intereses. Con el tiempo y con mucho esfuerzo, ha logrado juntar un fondito para emergencias, que equivale a mes y medio de su salario. No es mucho, pero le sirve. Tiene un carro usado que pagó de contado y que funciona bien, aunque no es de lujo.

Ahora imagina a Juan, que gana lo mismo que Pedro y que gasta en realidad más de lo que gana, apalancándose con crédito. Aparentemente vive mejor: tiene un iPhone de los nuevos, que le implica pagar una mensualidad elevadísima a su compañía celular. Compró a finales del año pasado una pantalla plana enorme para disfrutar sus programas, cuyas mensualidades sigue pagando. Además, debe el coche que sacó con un crédito a 60 meses (5 años). ¿Ahorros? Ninguno. Ya habrá tiempo para pensarlo. Mientras tanto, hay que disfrutar.

¿Quién crees que está mejor? Piensa, por ejemplo, en qué pasaría si de repente pierden su trabajo, a consecuencia de un recorte de personal en su empresa.

Claramente, un evento inesperado de esta naturaleza agarraría a Juan con los dedos en la puerta, como se dice coloquialmente. Tiene muchos compromisos de pago, no cuenta con un colchón y además está acostumbrado a un nivel de vida que excede sus posibilidades. Ajustarse el cinturón va a ser muy complicado, porque parte de su liquidación ya está comprometida por lo menos en mantenerse al corriente con sus deudas. No podrá “estirarla” con otros ahorros.

En cambio, Pedro está en una mejor posición. Además de su liquidación, tiene un fondo para emergencias. El no tener deudas o compromisos de pago con nadie le permite mayores posibilidades para administrar su liquidación. En caso de una urgencia, o de que tarde más tiempo del necesario en conseguir otro trabajo que tenga un nivel de ingresos similar, podría incluso vender su carro, que es suyo (no lo debe), para ayudarse.

Lamentablemente, muchísimas personas en México, particularmente de clase media, están en la situación de Juan. Todos los días escucho a gente que vive literalmente al día justificar una compra grande porque está a “meses sin intereses”, o aquellos que esperan con ansia la siguiente quincena porque ya se acabaron su dinero y no tienen ningún colchón que les ayude a sortear un mes malo.

No podría imaginar vivir de esta manera: estresado todo el tiempo por dinero (o la falta de él). Recordemos que en el mundo actual la única constante es el cambio, y si no estamos preparados, la pasaremos mal.

En cambio, tener una buena situación financiera, una vida en orden y en equilibrio, nos ayuda a estar en una mejor posición para enfrentar lo que llegue. A corto plazo parece que estamos más limitados, pero a largo plazo nos ayuda a hacer más: a construir un patrimonio, aún cuando llegan épocas de vacas flacas. Nos da una tranquilidad que desde mi punto de vista es invaluable. Es difícil entenderlo hasta que uno lo vive.

La buena noticia es que nunca es tarde para darle la vuelta a tu situación financiera. No es fácil, e implica muchísimo esfuerzo apretarse el cinturón en serio y dedicarse a pagar las deudas para salir del hoyo y empezar a construir.

Recuerda: la paz y la tranquilidad que te da el tener una situación financiera sólida no tiene precio. Además, es la única manera como podemos ir construyendo un patrimonio propio, aunque sea pequeño, con el tiempo.

Te invito a visitar mi página: http://www.planeatusfinanzas.com, el lugar para hablar y reflexionar sobre finanzas personales. Twitter: @planea_finanzas.

JoanLanzagorta

Coach en Finanzas Personales

Patrimonio

Ejecutivo de alto nivel en seguros y reaseguro con visión estratégica de negocio, alta capacidad de liderazgo, negociación y gerencia.

Además es columnista de Finanzas Personales en El Economista, Coach en Finanzas Personales y creador de la página planeatusfinanzas.com