Recientemente el Inegi presentó los resultados de la Encuesta para la Medición del Impacto del Covid-19 en la educación.

Destacan entre otros datos, el que 62% de las personas entre tres y 29 años estuvieron inscritas en algún nivel del ciclo escolar 2019-2020 y 740,000 personas (2.2%) no concluyeron el ciclo escolar, siendo el Covid-19 y sus efectos la causa de esa deserción en casi 60% de los casos; poco menos de medio millón de estudiantes desertaron como resultado de la pandemia

En el ciclo escolar 2020-21, 5.2 millones de personas, casi 10% del total de la población escolar, no continuaron sus estudios por motivos relacionados con la pandemia o por falta de recursos.

Entre los motivos que señalan los que no se inscribieron, más de una cuarta parte considera que la educación a distancia no favorece el aprendizaje; un poco más de una quinta parte careció de los recursos informáticos necesarios y una cuarta parte refirió que sus padres o tutores se quedaron sin trabajo.

Con base en la información de la población inscrita en el ciclo escolar 2019-20, 89% de los estudiantes pertenecen a educación pública, mientras que sólo 11% pertenecen a instituciones de la educación privada.

Para entender la capacidad de tomar clases a distancia, de los dispositivos con los que cuentan los estudiantes, dos terceras partes utilizan únicamente teléfonos inteligentes para acceder a sus clases en línea; menos de 20% cuenta con una computadora portátil, 7% con una computadora de escritorio y menos de 4% con una tableta.

Sólo en el nivel de educación superior el porcentaje de estudiantes que cuentan con acceso a una computadora portátil rebasa la mitad (68%), pero un tercio tiene que dar seguimiento a sus cursos a través del teléfono celular.

La deserción durante el ciclo escolar 2019-20 fue de más del doble en la educación privada, respecto a la educación pública, por el efecto económico que impidió a muchas familias continuar pagando las colegiaturas. Ello ocurrió también en el inicio del ciclo 2020-21: en las escuelas públicas 5.1% no se reinscribió mientras que en las escuelas privadas el porcentaje alcanzó 7.1 por ciento.

Estos porcentajes que pueden parecer menores representan 1.8 millones de estudiantes que interrumpieron sus estudios.

Por lo que se refiere a la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo, a febrero del 2021, se dio una reducción de 2.4 millones de personas de la población económicamente activa y de 12 millones que salieron de este grupo al inicio de la pandemia, al mes de febrero pasado, 10 millones han recuperado su empleo. Dos millones de personas que dejaron de contribuir con ingresos a sus hogares.

La población subocupada (mayores de 15 años con necesidad y disponibilidad de ofertar más horas de trabajo de lo que su ocupación actual les permite), que en febrero del año pasado era de 4.9 millones de personas, hoy es de 7.4 millones de personas. Son 2.5 millones más de personas subocupadas en el último año, con un grave efecto sobre los ingresos de los hogares y, consecuentemente, en la capacidad de consumo.

La afectación por la pandemia ha sido mundial. Algunos países han podido enfrentar estos efectos porque las condiciones previas no eran tan desfavorables y/o porque tomaron medidas para atenuar los efectos.

En México enfrentamos malas condiciones estructurales previas y una incapacidad para tomar medidas de contingencia adecuadas. Por ello, los efectos serán graves y prolongados para miles de personas y hogares en el futuro.

raul@martinezsolares.com.mx

Raúl Martínez Solares

CEO de Fibra Educa y Presidente del Consejo para el Fomento del Ahorro Educativo

Economía Conductual

El autor es politólogo, mercadólogo, financiero, especialista en economía conductual y profesor de la Facultad de Economía de la UNAM. CEO de Fibra Educa y Presidente del Consejo para el Fomento del Ahorro Educativo.

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