Por qué la mujer valiente’’ reconocida así en Estados Unidos a causa de su exitoso trabajo –no sabemos cuál- encabezó el reconocimiento de Responsabilidad Internacional, por la desaparición del joven Jesús Ángel Gutiérrez Olvera hace 10 años, si ella era simplemente un Agente del Ministerio Público Federal en 2002, es la interrogante.

Acaso, no deberían responder quienes estaban al frente de la Procuraduría General de la República (PGR), como el general Rafael Macedo de la Concha o su brazo derecho, el ingeniero de corporaciones’’, que crea y desaparece, pues fue el progenitor de la extinta Agencia Federal de Investigación (AFI): Genaro García Luna.

Este último, hoy eterno e intocable secretario de Seguridad Pública Federal (SSPF), donde igual extinguió a la Policía Federal Preventiva (PFP) y procreo para dar parto a la exitosa e inteligente Policía Federal.

La observación, es porque fueron precisamente sus hombres de la AFI, que vendía y presumió entonces, tan eficientes como los de Scotland Yard, en Inglaterra y Federal Bureau Investigation (FBI) de Estados Unidos, fueron los que desaparecieron a Jesús Ángel en marzo del 2002, con ayuda de otros también de extinta Policía Judicial del Distrito Federal (PJDF).

Esa es la interrogante. Mientras la imagen de Marisela Morales Ibáñez, la primera mujer en dirigir en más de 110 años la PGR, antes exclusiva para ¿hombres? que en otros países, se conoce como Fiscal General, sigue a la baja aunque se crea lo contrario.

Quienes deberían dar la cara serían otros, pero no, mejor le endosaron la factura. Y tuvo que aguantar rabia, indignación y fobia a las autoridades, lanzadas por Leonor Guadalupe Olvera López, presente en el acto celebrado en las instalaciones de la CDHDF.

Después de escuchar a la doliente madre, que con lágrimas en los ojos, enfatizo: no me robaron una casa o un coche, se llevaron a mi hijo. Hoy 1 de octubre es el cumpleaños de mi hijo y llevo 10 años buscándolo en todos lados, reclusorios, SEMEFOS, hospitales, en todos los Estados. No voy a descansar hasta saber dónde está mi hijo’’.

Con dolor agregó rotunda: si a mí me llegara a pasar algo o a mis hijos, responsabilizó a la Procuraduría General de la República (PGR)’’.

En clara alusión al acoso que fue sometida por la AFI y el Ministerio Público Federal, que la acusó de narcomenudista, envío al penal de Santa Martha Acatitla durante un año y tuvo, como siempre, el Poder Judicial de la Federación componer el trabajo científico’’ de la PGR y ser absuelta.

¿Y los responsables? Eran ocho según las investigaciones.

De esos solo Roberto Hernández Galarza, exelemento de PGR, ha sido detenido y sentenciado a nueve años de prisión el 30 de julio del 2010, por el delito de desaparición forzada’’, los demás, siguen prófugos e impunes, nos comentó una fuente federal.

Morales Ibáñez, intentó salir al paso e inició su discurso diciendo: como mujer y madre, me es difícil encontrar palabras suficientes para consolar a otra mujer, por la desaparición forzada de su hijo. A usted, doña Leonor le digo: no encuentro palabras, porque no las hay’’.

Me corresponde asumir, el enorme compromiso de referirme a un hecho trágico, en la persona de Jesús Ángel. Un hecho brutal, cuya naturaleza y consecuencias, nos obligan a reflexionar en graves responsabilidades de servidores públicos, especialmente cuando la ilegalidad, impreparación, descuido, prepotencia y abuso de personas investidas de un poder legal, se ceban sobre un ser humano’’.

Reconoció que el Estado mexicano en su conjunto, aceptamos dicha responsabilidad por la vulneración a la integridad psicológica de los familiares de Jesús Ángel Gutiérrez Olvera. Y admite, que dichas deficiencias han exacerbado en sus familiares sentimientos de impotencia y desconfianza’’.

¡Que acierto!

Además se echó otro rollo al asumir: hoy con plena conciencia, tenemos que continuar investigando el paradero de su hijo y de los responsables de tan abominable acto’’.

¡Un aplauso pues!

Si en 10 años, solo hay un detenido-sentenciado a nueve años o estaría próximo a salir. Pero lo más grave, es que físicamente no ha sido ubicado, mucho menos su cuerpo o restos.

COMMODATO

El prometer no empobrece, pero ella y el gobierno actual, están a días de irse. Esto es un monumento a la tomadura de pelo e impunidad, que tantos azules prometieron acabar