Después de haber leído el comunicado del departamento del Tesoro de Estados Unidos, donde Timothy Geithner afirmaba que estaban realizando consultas amplias con los accionistas del Fondo de los mercados emergentes así como de las economías avanzadas para respaldar a un candidato con gran experiencia y capacidad de liderazgo me quedé con la impresión de que sí hay una posibilidad de que un mexicano llegue a la dirección del FMI.

Y es que Estados Unidos domina el poder de voto en el Directorio Ejecutivo, así que tal como lo expliqué en el impreso, se requiere el apoyo de aquél país para que gane nuestro candidato.

Cuando el comunicado dice estamos realizando consultas amplias , pienso ¡Ya la hicimos! Y me remito a la primavera del 2010, cuando gracias a la intensa gestión del secretario de Hacienda mexicano, Ernesto Cordero, se consiguieron los votos suficientes entre los gobernadores del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), para promover lo que ha sido el mayor aumento de capital para la institución.

Así que, no me queda duda que el cabildeo de México en el FMI para impulsar una candidatura de un connacional tendría una amplia posibilidad de éxito. Lo que me preocupa un poco, y he de ser honesta, es la advertencia de Estados Unidos de que respaldará a un candidato con gran experiencia y capacidad de liderazgo.

¿Hay candidato?

La experiencia de los candidatos mexicanos que más se nombran para ser postulados, que son Ernesto Zedillo y Agustín Carstens, sobra decirlo, es más que completa y probada.

Pero es la capacidad de liderazgo, su amplia habilidad de comunicación , requisito que ha impuesto el FMI en los criterios de selección del director gerente, lo que realmente me hace pensar que nos quedamos cortos.

Me parece que son pocos los candidatos que tienen tal conocimiento del funcionamiento del FMI como el que tiene Carstens. No olvidemos que fue subdirector gerente. Incluso tengo la impresión que tiene una excelente relación con los miembros del organismo y con ministros de economía. Pero, no sé. Como que me cuesta trabajo pensarle buscando un acuerdo entre Francia y Alemania para aumentar el cheque de rescate de Irlanda o Grecia.

Carstens tiene la experiencia, el conocimiento, las relaciones públicas, incluso el don de gentes (no se me olvida cuando me concedió una entrevista en septiembre u octubre de 1999, en Cancún, como representante de México en el FMI, mientras hacía su check in). Solo hay que echarle ganas al esfuerzo de comunicación y estaríamos literal ¡Del otro lado!

En fin. Creo que México tiene todo para llegar a la dirección del Fondo. Lo que le daría sí, una serie de ventajas al país y a los emergentes en conjunto (De esto platicaremos más adelante), creo que solo resta prender varias veladoras y confiar con toda nuestra fuerza. Tenemos un buen cabildero hay una oportunidad de oro para que un emergente llegue al FMI EU necesita un socio estratégico en la silla del Fondo y tenemos candidato. Las cartas están echadas.