En primera ronda, con 10 de 13 votos posibles, Carlos Chaurand Arzate resultó electo como presidente del Tribunal Federal de Justicia Administrativa, uno de los tres pilares junto con la Secretaría de la Función Pública, el INAI y la Auditoría Superior de la Federación del nuevo Sistema Nacional Anticorrupción.

El Tribunal Fiscal obtuvo su autonomía pero como el resto de los órganos del SNA, tendrá como su titular a un funcionario con profundas y añejas ligas con el priismo.

La partidización de ese órgano comenzó en el calderonismo y prevalece. Ahora, producto de la reforma constitucional, perdió sus competencias fiscalizadoras. Y sus nuevas tareas imponer las sanciones a los servidores públicos por las responsabilidades administrativas que la ley determine como graves y a los particulares que participen en actos vinculados con dichas responsabilidades, así como fincar a los responsables el pago de las indemnizaciones y sanciones pecuniarias que deriven de los daños y perjuicios que afecten a la Hacienda Pública Federal o al patrimonio de los entes públicos federales queda en entredicho, con la unción de un beltronista.

En sesión privada, el pleno de la Sala Superior eligió al nuevo del TFJFA por mayoría de votos. Chaurand Arzate, originario de Celaya, Guanajuato, y con una sólida carrera legislativa, cubrirá un periodo de dos años, que concluirá el 31 de diciembre del 2018.

Ingresó al TFJA en el 2009 como magistrado de Sala Regional, a propuesta del expresidente Felipe Calderón Hinojosa; del 2009 al 2012 se desempeñó como magistrado de la Sala Regional del Centro II con sede en la ciudad de Querétaro. Fue designado integrante de la Junta de Gobierno y Administración del TFJA del 2012 al 2014 en su calidad de Magistrado de Sala Regional, y en febrero del 2015 pasó a ocupar una ponencia de la Primera Sección de la Sala Superior.

Hace tres años, Juan Manuel Jiménez Illescas dejó la presidencia a Manuel Hallivis, quien en octubre pasado registró su candidatura para la Fiscalía General Anticorrupción. La designación de ese funcionario está pendiente. No obstante, el magistrado Hallivis mantiene su aspiración.

El paquete legislativo por el que nació el Sistema Nacional Anticorrupción incluye la Ley Orgánica del Tribunal Federal de Justicia Administrativa. Los transitorios de la reforma constitucional estipulan que los magistrados del TFJFA continuarán en sus cargos hasta concluir el periodo para el cual fueron designados, de acuerdo con la ley que quedó abrogada el 18 de julio del año pasado. Al término de dicho periodo entregarán la magistratura, sin perjuicio de que el Tribunal pueda proponerlos, previa evaluación de su desempeño para integrarse al nuevo órgano jurisdiccional cuya sala superior tendrá 16 asientos. Dos magistrados estarán en la Junta de Gobierno y Administración y los 14 restantes ejercerán funciones jurisdiccionales en dos secciones. Y una tercera sección, especializada en materia de responsabilidades administrativas, se compondrá de tres magistrados de Sala Superior que por la naturaleza de su especialización no integrarán el Pleno Jurisdiccional, ni podrán ser designados como integrantes de la Junta de Gobierno y Administración.

Efectos secundarios

TURBULENCIAS. Obligado por las autoridades a suspender la operación de 11 de sus aviones, Interjet pasó por un momento crítico en los últimos días del 2016. Con apuros logró cumplir con los itinerarios en las rutas nacionales e internaciones, aunque lastimó la confianza de su clientela. Ahora, deberá resolver un problema de otra dimensión, aunque igual de grave: ¿dónde proporcionar el mantenimiento a su flota de Superjet 100, fabricados por Sukoi? Una opción podría ser que rentaran la MRO de Mexicana en la T1 del AICM o concentrar esos aparatos en Toluca. La decisión tocará a los nuevos encargados del área de operaciones. La compra de esas naves fue a contracorriente de la tendencia global. En efecto, son pocas las aerolíneas en el mundo que tienen estos equipos. Esa decisión de Interjet de comprar esos aparatos recuerdan empresarios del ramo es equiparable a la compra de los aviones Fokker 100 realizada por Mexicana de Aviación y que fueron el inicio del declive de esa aerolínea. La directiva emitida por la Autoridad Aeronáutica de Rusia obligó a la revisión de los 22 Superjet100, tras de la que Interjet y la Dirección General de Aeronáutica Civil de la SCT determinaron mantener en tierra a 11 de esas naves. Y en el primer día de este año, la continuidad de las operaciones estuvo al borde del colapso. Con una flota insuficiente, Interjet trató de suplir las carencias con una expedita atención a los clientes: aquellos que resultaron afectados con la cancelación de vuelos, fueron reubicados o trasladados a otras terminales aéreas. La aerolínea firmó convenios con otras aerolíneas nacionales para proteger a los pasajeros, aunque más de 5,000 personas resultaron afectadas por las demoras y las cancelaciones que fueron más recurrentes en las rutas con volúmenes de operaciones más altos, como Ciudad de México, Cancún, Monterrey y Guadalajara. Hasta ahora, Interjet ha perdido más de 3% de participación de mercado y ha transportado 200,000 pasajeros menos que en el mismo periodo del 2015.