Esta semana salió publicado el Índice de Estados Fallidos 2010 (Foreign Policy, The Fund for Peace). En el 2010, el índice retoma 90,000 fuentes disponibles públicamente para analizar 177 países y medir 12 factores de descomposición del Estado. El desempeño de un país en su conjunto nos indica qué tan estable o inestable es. México está clasificado como un Estado límite entre los estados estables y los que están en riesgo.

Indicadores sociales. El factor presiones demográficas mejoró ligeramente (7.0-6.8), aunque con un tercio de la población abajo de 15 años persiste una presión demográfica. Los indicadores refugiados y desplazados (4.3-4.1) y agravios contra grupos (5.9-5.8) mejoraron levemente, aunque los grupos indígenas siguen siendo objeto de discriminación. El factor fuga de personas continuó alto, en 6.8, por la gran cantidad de mexicanos que dejan el país.

Indicadores económicos. El indicador desigualdad en el desarrollo mejoró de 8.2 a 8.0, aunque está en un nivel inaceptable y crítico. El 10% de la población controla casi 40% del ingreso, mientras 10% más bajo controla únicamente 1.2 por ciento. El 40% de la población vive debajo de la línea de la pobreza. Economía empeoró de 6.1 a 6.5. El crecimiento real del PIB cayó.

Indicadores políticos y militares. El indicador legitimidad del estado mejoró ligeramente de 6.8 a 6.6, aunque la corrupción y la falta de transparencia en el gobierno, el narcotráfico y el crimen organizado han debilitado la legitimidad del Estado mexicano. Servicio público mejoró un poco de 6.0 a 5.8, pero tanto la cobertura como la calidad de los servicios de educación y salud siguen siendo muy pobres. Derechos humanos empeoró de 5.5 a 5.8.

Los abusos incluyen el uso excesivo de la fuerza pública contra los manifestantes, amenazas y homicidios de periodistas, discriminación contra las minorías, incluyendo grupos indígenas, migrantes y violencia contra las mujeres. El aparato de seguridad empeoró bastante, de 7.0 a 7.5, por las violaciones a los derechos humanos, la corrupción y la impunidad. El factor de élites facciosas subió de 5.0 a 5.5 y la intervención extranjera se incrementó (6.6 a 6.9).

México se volvió más inestable del 2009 al 2010 (75.4 a 76.1). Las variables que impulsaron el deterioro son la economía, los derechos humanos, la seguridad, las élites facciosas y la intervención extranjera. La mayoría de estas variables están relacionadas con la situación de inseguridad y la guerra contra el narcotráfico y el crimen organizado que libra el país.

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