Pues resulta que siempre sí hay una razón fuerte por la que UNOPS se está tardando mucho más de lo esperado en continuar el proceso de la megalicitación que le encargó el Gobierno mexicano para el abasto de insumos médicos en el segundo semestre.

Y esa razón del atorón, como algunos en el sector salud sospechaban, es de tipo económico: Insabi no quiere soltar los recursos como se comprometió. Hablábamos en la entrega anterior que la UNOPS ya había recibido un pago de 996 millones de dólares como lo mencionó el presidente López Obrador en una conferencia, pero resulta que esa cantidad correspondió solamente a las compras prioritarias de fármacos de patente y fuente única; es decir, sólo fue una parte de la megacompra total.

Pero después de eso no ha habido otro desembolso para las compras hacia adelante, particularmente las de todas claves de genéricos que corresponden al gran volumen de tratamientos.

Pues nos confirman fuentes cercanas al proceso, que el Gobierno mexicano no le ha liberado a UNOPS los recursos para esa compra tan esperada y tan urgente para cubrir las necesidades de los pacientes mexicanos a partir de junio, y que conforme más se tarde menos posible será.

El problema es que si dicho organismo no tiene en su cuenta por anticipado los recursos para concretar dicha compra, no firmará ni un solo contrato con las empresas oferentes. Así lo dijo desde un principio y así quedó establecido en el Acuerdo respectivo firmado entre UNOPS y el INSABI.

Si recordamos, fue un viernes 31 de julio del 2020, en la conferencia matutina que frente al presidente López Obrador quedó signado del Acuerdo para la adquisición de medicamentos y material de curación entre la Oficina de las Naciones Unidas de Servicios para Proyectos (UNOPS) y el Gobierno de México, a través del Instituto de Salud para el Bienestar (INSABI), representado por su titular Juan Ferrer. Se dijo entonces que dicha megacompra sería la más grande de la historia pues implicaría productos por cerca de 100,000 millones de pesos.

Fue anunciado con gran relumbrón teniendo como testigos a Jorge Alcocer, secretario de Salud; el canciller Marcelo Ebrard Casaubón; Fernando Cotrim Barbieri, representante de la UNOPS y Cristian Morales Fuhrimann, representante de la Organización Panamericana de la Salud (OPS) en México.

A 10 meses de ese anuncio que generó amplia expectativa de que los problemas de abasto medicinal ahora sí quedarían resueltos en el país, es la hora de que eso no ha sucedido -por el contrario, se han agravado- y aún no hay claridad sobre los resultados del acuerdo con el organismo multilateral.

Gran frustración e impotencia debe haber entre los directivos de UNOPS pues -conforme ya circula en los pasillos del sector-, el organismo tiene definido su fallo y los listados de los ganadores desde hace semanas, pero no puede darlos a conocer porque ello implica que en automático debe firmar los contratos.

Y es claro que si UNOPS no tiene asegurados los recursos con los que pagará a proveedores, no se arriesgará a emitirlos. No hay duda que su posición es muy delicada sobretodo porque se da en medio de un proceso electoral y cualquier comunicación o movimiento en falso puede interpretarse como intervención en política, lo cual está estrictamente prohibido para un organismo del exterior.

La duda que surge aquí es ¿dónde está el problema? ¿Realmente en Insabi o en la oficina de Arturo Herrera en la Secretaria de Hacienda?

Es un hecho que el Insabi está hecho bolas en todos los aspectos y en todo lo relacionado al ejercicio de sus cuantiosos recursos. Ya le mencionábamos antes que dicho Instituto no ha ejercido prácticamente nada de los 9,000 millones de pesos que corresponden a enfermedades catastróficas, y eso es una trageia pues los pacientes realmente se están muriendo por falta de tratamientos y adecuada atención. Es incomprensible la falta de sensibilidad y conciencia que hay entre los directivos de Insabi.

Pero es inevitable que surja la duda de si el atorón en la compra UNOPS, dada la cantidad requerida, es por ineficiencia del INSABI o porque no le está fluyendo como debiera su presupuesto desde el Erario.

Tarde o temprano ello quedará claro.

 

Galardones del CSG en el Día de la Enfermería

Desde marzo pasado, el Consejo de Salubridad General publicó en el DOF que el 12 de mayo (y ya no el 6 de enero como era antes) quedaba establecido como Día Nacional de la Enfermería, y así quedó homologado con el festejo a nivel mundial. Y con ese motivo el CSG otorga tres galardones a ser entregados en la conferencia presidencial.

Uno será el Reconocimiento al mérito en enfermería María Suárez Vázquez, que este año será recibido por la Dra. Guillermina Mendieta Morales, jefa de enfermería del Hospital Fray Bernardino Álvarez.

El segundo es el Reconocimiento al mérito en enfermería María Guadalupe Cerisola Salcido, que será recibido por la Dra. Sandra Olimpia Gutiérrez Enríquez de la Universidad Autónoma de San Luis Potosí.

Y el tercero es el Reconocimiento al mérito en enfermería Graciela Arroyo de Cordero que se otorgará a la doctora Ma. Hortensia Castañeda Hidalgo de la Universidad Autónoma de Tamaulipas.

maribel.coronel@eleconomista.mx

Twitter: @MaribelRCoronel

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Maribel Ramírez Coronel

Periodista en temas de economía y salud

Salud y Negocios

Comunicadora especializada en salud pública y en industria de la salud. Cursando la maestria en Administración en Sistemas de Salud en FCA de la UNAM.

Fundadora en 2004 de www.Plenilunia.com, concepto sobre salud femenina. Me apasiona investigar y reportar sobre salud, innovación, la industria relacionada a la ciencia, y encontrarle el enfoque de negocios con objetividad a cada tema.

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