En diciembre inició la segunda etapa de pruebas de armamento

Un documento recientemente publicado y posteriormente eliminado reveló un secreto: las armas nucleares estadounidenses se almacenan en Bélgica, Alemania, Italia, los Países Bajos y Turquía.

Según una copia del documento publicado el martes 9 de julio por el periódico belga De Morgen: “Estas bombas se almacenan en seis bases estadounidenses y europeas: Kleine Brogel, en Bélgica; Büchel, en Alemania; Aviano y Ghedi-Torre, en Italia; Volkel, en los Países Bajos, e Incirlik, en Turquía”.

El informe fue redactado para el Comité de Defensa y Seguridad de la Asamblea Parlamentaria de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) por el senador canadiense Joseph Day.

A últimas fechas, la opinión pública ha concentrado el foco de la Casa Blanca en los temas migratorios. No es tema menor, sin embargo, el tema de las armas nucleares tendría que estar en el radar analítico de la opinión pública por obvias razones.

Son varios pasos los que ha dado el presidente Donald Trump en materia de armas. Primero decidió abandonar el viejo acuerdo firmado entre Reagan y Gorbachov, con el que se comprometieron a eliminar misiles de alcance medio y corto. Liberado del compromiso, el presidente ha decidido escalar sobre el terreno nuclear.

Por ejemplo, el Departamento de Energía de Estados Unidos ha aumentado sustancialmente el financiamiento de los laboratorios estadounidenses para llevar a cabo pruebas nucleares. En esta labor participarán varios laboratorios, destacando Los Alamos National Laboratory, Lawrence Livermore National Laboratory y Sandia National Laboratories. Es evidente que han crecido los gastos de producción de los núcleos de plutonio para poder hacer las pruebas militares.

Para realizar las pruebas de explosiones controladas de poca potencia se planea usar la estructura del Nevada National Security Site. Desde abril del 2018, la disposición del polígono experimental modernizado que se encarga de realizar las explosiones subterráneas decidió reducir de 18 a seis meses la aprobación y preparación de las pruebas.

La entidad que coordina el desarrollo de programa de las pruebas nucleares ordenadas por el presidente Trump es la National Nuclear Security Administration. El 19 de diciembre del 2018, con el pretexto de realizar pruebas en los detectores sísmicos, la agencia comenzó a trabajar la segunda etapa de las pruebas subterráneas nucleares con núcleos de plutonio.

En términos geopolíticos, Trump está cometiendo un doble error en su conflicto con Irán: abandonó el acuerdo nuclear para quedar bien con Israel y Arabia Saudita. Algo inédito el hecho de que los árabes e Israel sean dos vértices de un mismo triángulo geoestratégico encabezado por Estados Unidos.

El segundo error consiste en quedar mal con sus viejos aliados como lo son Francia, Reino Unido y Alemania, firmantes del acuerdo con Irán.

El fin de semana, Trump, contagiado por la euforia de los 50 años de la llegada del hombre a la Luna, se le ocurrió decir que pronto (pensando en su reelección, por su puesto) llevará a astronautas de su país a Marte. De poco servirá si utiliza su arsenal nuclear.

Fausto Pretelin Muñoz de Cote

Consultor, académico, editor

Globali... ¿qué?

Fue profesor investigador en el departamento de Estudios Internacionales del ITAM, publicó el libro Referéndum Twitter y fue editor y colaborador en diversos periódicos como 24 Horas, El Universal, Milenio. Ha publicado en revistas como Foreign Affairs, Le Monde Diplomatique, Life&Style, Chilango y Revuelta. Actualmente es editor y columnista en El Economista.