La palabra “muro” ha desaparecido entre los tuits de Trump.

Para muchos, la interpretación deriva de la luna de miel que sostiene con el virtual presidente López Obrador. Sin embargo, la fuente del enigma puede ser electoral. Al menos así lo confirman la edición digital del diario The Washington Post y Politico.com quienes revelan detalles de una reunión que hubo el miércoles entre Trump con los líderes republicanos de las cámaras, Paul Ryan y Mitch McConnell.

Ambos llegaron al Despacho Oval con dos fólders: el muro y Rusia. Ese mismo día, la Casa Blanca avisó que la nueva reunión con el presidente ruso se pospone, de este otoño al próximo año. Ryan y McConnell advirtieron a Trump que el presidente Putin no sería bienvenido al Capitolio.

Sobre el muro, “el líder de la mayoría del Senado y el orador de la Cámara de Representantes expusieron a Trump los proyectos de ley que presentarán antes del 30 de septiembre; son proyectos nada polémicos, por lo que no incluirán el financiamiento del muro”, informa Burgess Everett de Politico.com. El presidente Trump, publica The Washington Post, “aparentemente fue receptivo”.

“Trump dejó claro a los líderes republicanos que para este año quiere una asignación presupuestaria inicial de 5,000 millones de dólares para la construcción del muro, pero aceptó, ante los dos, que estaría dispuesto a librar la batalla en el Congreso hasta que pasen las elecciones intermedias”, revela Politico.com. Claro, una encuesta publicada por la NBC señala que en Michigan y Wisconsin, la aprobación de Trump es 36 por ciento. En ambos estados Trump ganó las elecciones presidenciales de manera pírrica.

El chantaje de Trump sobre el presupuesto del muro lo refleja su amenaza de cerrar la operación del gobierno federal. Sin embargo, a poco más de 100 días de que se celebren las elecciones, la decisión afectaría a los candidatos republicanos.

Para Breanne Deppisch y Joanie Greve, del Washington Post, el presidente Trump ya ha decidido dar tres pasos atrás en sus decisiones más polémicas: junto a los casos de Putin y el muro, se suma el referente a la guerra comercial.

¿En verdad Trump y López Obrador le darán un giro a la relación bilateral?

El intercambio epistolar entre ambos es inédito en México, como también lo es el grave error que cometió Trump al pedirle a López Obrador celeridad en la negociación del TLCAN. Hasta la media noche del 30 de noviembre, el único político en México que puede meter cuarta velocidad a la negociación con Estados Unidos y Canadá es el presidente Peña Nieto. Nadie más.

¿Error, o trampa al presidente Peña, cuyo objetivo sería confirmar que lo que ocurre en Los Pinos (desplazamiento de protagonismo de López Obrador sobre el presidente), es el fenómeno misterioso descrito por Julio Cortázar en su cuento “Casa tomada”?

¿La luna de miel es finita?

FaustoPretelin

Consultor, académico, editor

Globali... ¿qué?

Fue profesor investigador en el departamento de Estudios Internacionales del ITAM, publicó el libro Referéndum Twitter y fue editor y colaborador en diversos periódicos como 24 Horas, El Universal, Milenio. Ha publicado en revistas como Foreign Affairs, Le Monde Diplomatique, Life&Style, Chilango y Revuelta. Actualmente es editor y columnista en El Economista.