Al momento de escribir lo que usted lee se han registrado en Estados Unidos 881 muertos por Covid-19 y existen 61,359 personas contagiadas; a pesar de ello, su presidente, el troglodita anaranjado, Donald Trump, continúa empecinado en privilegiar la economía sobre la salud pública.

Como un avestruz que no quiere ver la realidad, el empresario estadounidense cierra los ojos y oculta la cabeza en la tierra, desoyendo los consejos de quienes le dicen y le ruegan que tome rígidas medidas para evitar más contagios por el Coronavirus, al que Trump despectivamente llama “el virus chino”.

En el estado de Nueva York se encuentran más de la mitad de contagiados por el Coronavirus, de los que hay en ese país; la cifra de casos se duplica cada tres días. El gobernador neoyorquino, Andrew Cuomo, lanzó una advertencia al resto de los estados de la Unión: “Lo que pasa aquí les pasará a ustedes en tres, cuatro o cinco semanas”.

A pesar de las exhortaciones, no sólo de Cuomo sino, también, de sus asesores de salud pública, Trump anunció el martes pasado, a través de la cadena Fox News, la necesidad de reabrir el país. Fijó como fecha probable el próximo 12 de abril; es decir, antes del plazo que el gobernante de Nueva York considera que tardará la pandemia en expandirse por todo el país.

Días antes, el Mandatario estadounidense había expresado en una conferencia de prensa y a través de su instrumento de comunicación favorito —el Twitter—: “No vamos a hacer que un problema médico se convierta en un eterno problema financiero. No puede ser que la cura sea peor que el problema. Si fuera por los doctores, cerrarían el mundo entero. No se puede cerrar la primera potencia mundial”.

Afortunadamente, hay 15 gobernadores estadounidenses que no comparten la óptica del Ejecutivo sobre el problema y que han priorizado la salud de sus gobernados sobre el impacto económico, decretando cuarentenas obligatorias en sus estados.

Durante la entrevista de Trump con Fox News, dijo algunas estupideces sobre el predominio de lo económico sobre la sanidad: “Perderíamos mucha más gente poniendo el país en recesión. La gente se suicidará”. (Que sea menos). “Perdemos miles y miles de personas por la gripe y no cerramos el país; lo mismo sucede con los muertos en accidentes de coche y no por eso dejamos de fabricar automóviles”.

A Trump le urge que en dos semanas y media “el país vuelva a funcionar a pleno rendimiento” porque su reelección dependerá de cuánto dure la crisis económica. Pero debe medir la reacción de los estadounidenses ante los males causados por el Covid-19. No se sabe si los considerarán como una colisión externa causada por la naturaleza o el resultado de la negligencia del gobierno del magnate.

Lo que me parece una aberración es lo que los seguidores a ultranza de Trump —los Trumpzombies— están propagando, que los ancianos estarían dispuestos a morir en pro de la economía. A esto Andrew Coumo, considerado líder nacional de respuesta a la crisis de la pandemia, declaró que “ninguna vida es prescindible”. “Ningún estadounidense dirá que se acelere la economía a cambio de una vida”. En las redes sociales empieza a circular el hashtag “#notdying4wallstreet” (#NoMueroPorWallStreet).

Profecía

Después de las elecciones de noviembre en Estados Unidos, cuando Trump se encuentre derrotado, habrá quien haga una paráfrasis de la frase que se popularizó cuando Clinton derrotó a Bush padre: “Es el Covid-19, estúpido”.

Aburrimiento

Curiosidades del aburrimiento por la cuarentena: ¿Sabías que si pones uno de tus testículos encima de una botella vacía de cerveza y calientas la base con un mechero, se produce una succión y el testículo se mete dentro de la botella? Bueno, pues si alguien ha hecho esto y sabe cómo sacarlo, envíeme un mensaje, por favor.

Manuel Ajenjo

Escritor y guionista de televisión

El Privilegio de Opinar

Guionista de televisión mexicano. Conocido por haber hecho los libretos de programas como Ensalada de Locos, La carabina de Ambrosio, La Güereja y algo más, El privilegio de mandar, entre otros.