Afinales de este mes, Donald Trump se unirá a la élite mundial en el complejo turístico suizo de Davos. Un movimiento que no encaja del todo con su reputación de azote de la globalización y héroe populista para el estadounidense de a pie. Trump será el primer presidente estadounidense en el cargo en asistir a la cumbre anual del Foro Económico Mundial (WEF, por sus siglas en inglés) desde que acudió Bill Clinton hace 18 años. Los debates de este año están relacionados con el lema “Crear un futuro compartido en un mundo fracturado”.

El año pasado, la administración Trump sólo tuvo una presencia mínima en Suiza, debido a los preparativos para la investidura presidencial. Una decisión que supuestamente se tomó en parte por la percepción de que Davos era contrario a las ideas populistas de Trump.

Este hecho dejó la puerta abierta a Xi Jinping, el presidente chino que lideró los debates en un intento premeditado de trazar una línea entre él y el nuevo presidente de EU. Xi defendió contundentemente la globalización y reprendió a aquellos países que sólo buscan su propio interés. Todas las reuniones estuvieron marcadas por las impactantes reacciones a la inesperada victoria de Trump y el temor a un futuro en el que se perdiese el liderazgo de EU. Davos es la cumbre por excelencia de las personas más influyentes y adineradas del mundo, con más de 2,500 participantes de alrededor de 100 países. La reunión de este año se celebrará del 23 al 26 de enero.

Klaus Schwab, fundador y presidente ejecutivo del WEF, ha transmitido al personal que la organización está encantada de dar la bienvenida al presidente, de entre un total de 60 jefes de Estado.

Durante su campaña electoral, Trump tachó a su oponente Hillary Clinton de globalista y prometió convertirse en la voz de los ciudadanos corrientes que habían sido excluidos por un sistema económico injusto. Su administración se ha propuesto cambiar la política comercial de EU y apartarse de las estructuras multilaterales que le resultan intrusivas y redundantes. Los líderes de todo el mundo observan con inquietud sus decisiones pendientes.