La ONU nació un día como hoy hace 75 años. En ese día nadie se hubiera imaginado que en septiembre de 2020 Estados Unidos sería una nación aislada en el seno de la ONU.

La política exterior del presidente Trump ha tenido como objetivo mostrar su espalda a organismos multilaterales, y quizá algo más, socavarlos. Su ruta crítica la fijó de manera muy sencilla y clara: lo que hizo Barack Obama lo voy a desmantelar.

El caso del acuerdo nuclear iraní puede ser útil para extrapolar la calidad de la política exterior de Estados Unidos durante los últimos cuatro años.

El 2 de abril de 2015, los miembros del Consejo de Seguridad (China, Francia, Rusia, Reino Unido y Estados Unidos), Alemania y la Unión Europea firmaron con Irán el Plan de Acción Integral Conjunto.

Irán acordó eliminar sus reservas de uranio enriquecido y dos terceras partes de sus centrifugadoras de gas durante 13 años, entre otros compromisos. A cambio, se le eliminarían las sanciones económicas que Estados Unidos, la Unión Europea y el Consejo de Seguridad le habían impuesto. El Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) sería el encargado de evaluar el cumplimiento de lo prometido por Irán.

En mayo de 2018 Trump anunicó que su país saldría del acuerdo a pesar de que la OIEA no había encontrado motivos para sancionar a Irán por eventuales incumplimientos del mismo.

Mike Pompeo anunció que desde el primer minuto de ayer 20 de septiembre, las sanciones que la ONU le había aplicado a Irán años atrás quedaban reactivadas. Error. Legalmente no tendrán efectos porque Estados Unidos ya no forma parte del acuerdo.

Wendy Sherman, una de las negociadoras estadounidenses del acuerdo con Irán, asegura que su país carece de capacidad legal para reinstaurar las sanciones: “No hay duda que la acción emprendida por Trump aísla a Estados Unidos, no a Irán” (Político).

No solo el Consejo de Seguridad piensa que las palabras de Pompeo carecen de sentido, sino la casi totalidad de los 195 miembros de Naciones Unidas consideran que Estados Unidos perdió el derecho de sancionar a Irán a través de la ONU pues fue el propio Trump quien decidió salir del acuerdo.

También ha decidido abandonar varias agencias de la ONU. Su voz  es inaudible en términos de liderazgo político.

La baja calidad de su política exterior revela su intento de congraciarse con Benjamin Netanyahu. Ahora, el primer ministro de Israel acepta firmar acuerdos con Emiratos Árabes Unidos y Baréin para abonar liderazgo en la cancha de Trump.

Ayer, Pompeo amenazó con “consecuencias” a los países del Consejo de Seguridad que no reactiven sanciones contra Irán.

Pompeo confirma que su país está aislado del mundo. Así lo quiso su jefe.

Fausto Pretelin Muñoz de Cote

Consultor, académico, editor

Globali... ¿qué?

Fue profesor investigador en el departamento de Estudios Internacionales del ITAM, publicó el libro Referéndum Twitter y fue editor y colaborador en diversos periódicos como 24 Horas, El Universal, Milenio. Ha publicado en revistas como Foreign Affairs, Le Monde Diplomatique, Life&Style, Chilango y Revuelta. Actualmente es editor y columnista en El Economista.