Ésta no fue una campaña disputada. AMLO incrementó cada semana su ventaja hasta llegar a un punto en el que sólo dos cosas están en juego, si los partidos de la coalición Juntos Haremos Historia lograrán la mayoría en las cámaras y quién ocupará el segundo lugar.

¿Y por qué va a ganar López Obrador con un margen tan amplio? Sencillo, porque por años encabezó la alternativa política al modelo de gobierno y a las políticas públicas de la coalición del PAN y del PRI, responsable del rumbo del país de las últimas décadas. AMLO es quien propuso algo distinto a una manera de gobernar basada en la corrupción, en la captura del Estado, que considera como inevitables medidas económicas que ni distribuyen el ingreso, ni generan crecimiento, que ha olvidado la tarea de procurar justicia y que ha sido incapaz de detener la ola de violencia en el país. Las otras campañas han estado plagadas de errores, mientras que la de Andrés, de aciertos, pero la clave de su éxito electoral es que construyó una alternativa. Que haya capturado el voto del cambio no es producto de un ardid mercadológico, es resultado de la constancia y la congruencia.

La propuesta de cambio de régimen, como la de Anaya, no es creíble. Por el acuerdo PRI-PAN pasaron los acuerdos para nombrar ministros de la Corte, funcionarios electorales, jueces administrativos, embajadores, reformas legales secundarias y constitucionales, así una larga lista de etcéteras. No se trataba de acuerdos coyunturales, o según el mérito de cada propuesta, sino de un sistema en el que el acuerdo PRI-PAN marcaba la vida legislativa del país. Basta un ejemplo, por dos décadas, estos partidos votaron juntos las leyes de ingreso y los presupuestos de egresos, eso los hace corresponsables de todas las decisiones tributarias y de gasto. El PAN no fue una oposición ni medianamente crítica al gobierno (el PRI tampoco lo fue cuando el PAN gobernó) sino que en realidad ambos formaron una alianza para gobernar. El Pacto por México oficializó el gobierno coaligado y la convergencia de sus agendas programáticas. Incluso en el tema del fiscal general independiente, que Anaya pretende usar para diferenciarse del PRI, el problema surge porque, justo Anaya, acepta y vota que el actual presidente designe al procurador que automáticamente se convertiría en fiscal.

AMLO encabezó la crítica al modelo económico y político del país, pero se ha esforzado en construir alternativas sólidas. Hace unos días se presentó AMLÓpolis, un documento que resume la propuesta para mejorar la política de vivienda y desarrollo urbano del país. Lo mismo ha sucedido en temas como cultura, política industrial, salud, desarrollo agropecuario y varios temas más. La propuesta alternativa del país tiene contenido, mucho más que el de sus oponentes, que sólo recurren al expediente fácil de ofrecer más programas de transferencias en efectivo. AMLO va a ganar porque tiene una propuesta de cambio honesta y creíble, y eso es lo que la enorme mayoría de la población piensa que necesitamos.

Vidal Llerenas Morales

Político

Columna invitada

Licenciado en Economía por el Instituto Tecnológico Autónomo de México (ITAM), cuenta con una Maestría en Política y Gestión Pública por la Universidad de Essex, Reino Unido y un Doctorado en Administración y Gerencia Pública por la Universidad de York.