El 2014 arranca con doce cárteles, de acuerdo con el informe del gobierno federal Desarticulación de organizaciones delictivas , que se conoció a principios de diciembre del pasado año y en donde reconoce la existencia de los mismos. Los que ya tenían presencia son el cártel del Pacífico, del Golfo, de Juárez, los Arellano Félix, los Beltrán Leyva, La Familia, Los Caballeros Templarios, Los Zeta y Jalisco Nueva Generación. Los tres nuevos son los cárteles Poniente, La Corona y Los Rojos.

El cártel Poniente. Aparece a finales del 2011 y se consolida en el 2012, en la región de la Comarca Lagunera, que abarca parte de los estados de Coahuila y Durango. En este tiempo, para afianzarse en el territorio, se ha enfrentado a Los Zetas y al Pacífico. La disputa de estos tres cárteles en un espacio relativamente pequeño es lo que ha elevado los niveles de violencia en esa región del país.

A este grupo se atribuyen los ataques al periódico El Siglo de Torreón y el control de bares y centros nocturnos de la región lagunera. Entre marzo y abril del 2013, las fuerzas federales, con el apoyo de los estatales y municipales, detuvieron a 17 integrantes del cártel. El texto cita los nombres de Daniel García Ávila; Aurora Rodríguez Montoya y los hermanos Jacobo y Gabriel Zúñiga Ovalle. En la versión del gobierno, estas capturas han reducido el poder de la organización.

El cártel La Corona. Se le conoce también como Los Herederos de la Corona. Surge en noviembre del 2010 y se integra con gente que trabajó para el Cártel del Pacífico, en el grupo que lideraba Ignacio, Nacho, Coronel Villareal, abatido en julio del 2010. La otra versión es que nace de una división de Jalisco Nueva Generación. A partir del 2012, con este cártel se disputan territorios de Jalisco.

En el documento se dice que La Corona estableció alianzas con Los Caballeros Templarios, que operan básicamente en Michoacán y que, en enero del 2013, las autoridades federales detuvieron a José Ángel Carrasco, El Chanegel, en Culiacán, Sinaloa.

El cártel Los Rojos. Nace en el 2011 y en este tiempo se ha fortalecido. El grupo trabajó para Arturo Beltrán Leyva, pero al ser abatido, en diciembre del 2009, el liderazgo lo asume Édgar Valdez, La Barbie, hasta su detención, aunque existe la versión de que se entregó a las autoridades, en agosto del 2010. El cártel opera en los estados de México y Morelos.

En diciembre del 2012, el líder de la organización, Crisóforo Rogelio Maldonado Jiménez, El Bocinas, fue ejecutado en el Hospital Médica Sur, de la ciudad de México, por integrantes de un grupo rival conocido como Los Guerreros Unidos. El documento indica que quien lo sustituyó, Antonio Elí Miranda Román, La Moña, fue abatido en abril del 2013, en Tequesquitengo, Morelos.

La presencia del mercado de consumo más grande del mundo, Estados Unidos, en la frontera norte de México y la dimensión de las ganancias que proporciona el negocio ilegal de las drogas hará que siempre surjan nuevos jugadores que quieren participar en él. El esquema punitivo y prohibicionista para enfrentar al narcotráfico es un cuento de nunca acabar. Hay que pensar en otras posibilidades. La actual está agotada.