Soros considera que cualquier solución requiere del soporte alemán, lo cual implicaría una Alemania que cedería en algunos asuntos en los que ha sido rígida.

Destaca muchas maneras de ayudar a países como España e Italia a reducir sus problemas.Todas requieren del apoyo activo del Bundesbank y del gobierno alemán.

En la primera parte de esta serie, publicada este martes, analizamos algunos fragmentos de la intervención de George Soros en el Festival de Economía en Trento, Italia, donde el conocido inversionista de origen húngaro dio tres meses de vida a la Unión Europea (UE) si sus líderes no toman medidas más contundentes para atajar la crisis.

En la parte uno, nos concentramos en los orígenes de la problemática que enfrenta Europa y en esta edición me concentraré en analizar algunas de las propuestas de Soros para salvar a la UE.

Como hemos mencionado en este espacio, Soros considera que cualquier solución requiere del soporte alemán, lo cual implicaría una Alemania comprometida a ceder en algunos asuntos en los que ha sido totalmente rígida.

Soros considera que la gravedad de la crisis requiere de medidas de política extraordinarias para normalizar las condiciones económicas y traer alivio a los mercados financieros y al sistema bancario europeo.

Sin embargo, Soros plantea que las medidas tienen que darse dentro del marco de los Tratados de Maastricht y que su modificación debe ser un paso secundario una vez que se hayan calmado los mercados.

La primera medida sugerida por Soros es la implementación de un sistema de protección al ahorro bancario – al estilo del FDIC en EU y del IPAB en México – que garantice los depósitos bancarios ante una eventual quiebra de los bancos.

Este sistema debe ser implementado a nivel regional y no nacional, como lo ha venido sugiriendo Alemania. Esta medida es necesaria para restablecer la confianza en los bancos de los estados más vulnerables (léase, Grecia, España, Italia y Portugal) y detener la fuga de depósitos hacia los bancos en países más ricos (principalmente, Alemania).

La segunda medida propuesta por Soros es que los bancos puedan recibir financiamiento directo del Mecanismo Europeo de Estabilización (ESM por su sigla en inglés) a cambio de que se establezca una supervisión y regulación de todos los bancos a nivel de la eurozona.

La tercera propuesta de Soros consiste en aliviar la carga financiera de los países más endeudados que cada día encuentran más dificultades para obtener financiamiento en condiciones aceptables.

Para Soros, hay muchas maneras de ayudar a países como España e Italia a reducir sus costos de fondeo, pero aclara que todas requieren del apoyo activo del Bundesbank y del gobierno alemán.

Soros confía en que los líderes europeos están trabajando a marchas forzadas para formular una serie de propuestas en tiempo para la cumbre europea a finales de junio.

Asimismo, Soros supone que las propuestas incluirán, de alguna u otra manera, los tres puntos que él considera fundamentales para resolver la situación.

Sin embargo, también piensa que los diferentes intereses de cada país – principalmente, los de Alemania – llevarán a compromisos que no llegarán al fondo del asunto y ofrecerán, de nueva cuenta, un alivio temporal.

Sin embargo, Soros considera que hemos llegado a un punto de inflexión en el que el mercado buscará una reacción más contundente de las autoridades. Desafortunadamente, resulta muy difícil predecir el desenlace de esta batalla de intereses y voluntades políticas.

Para Soros, una solución que integre sus tres premisas básicas tampoco garantiza la supervivencia de la moneda común. Sin embargo, compraría calma y tiempo para lograr una posible reorganización del sistema financiero europeo y una reconfiguración ordenada de la eurozona en unos años.

A pesar de la incertidumbre, Soros considera que es probable que el euro sobreviva por la misma razón que hemos planteado en este espacio: el resquebrajamiento de la eurozona no sólo sería costoso para los países de la periferia, sino también para Alemania.

La conclusión de Soros es que, a pesar de la aparente falta de voluntad política, Alemania hará lo estrictamente necesario para garantizar la supervivencia del euro, pero no se moverá un ápice más de lo necesario.

Soros concluye su intervención con un llamado a Alemania a ejercer su liderazgo y salvar a la eurozona.

joaquinld@eleconomista.com.mx