Los acuerdos comerciales entre Estados Unidos y México acumulan tres décadas de intensas negociaciones, plagadas de encuentros y desencuentros. De acuerdo a documentos albergados en los archivos de la CIA, recientemente desclasificados, los presidentes Ronald Reagan y Miguel de la Madrid establecieron las bases de lo que un lustro más adelante se convertiría en el Tratado de Libre Comercio (TLC) durante una conversación de alto nivel que sostuvieron el 13 de febrero de 1987.

Los primeros pasos vinieron de la parte mexicana. De la Madrid había emprendido un ajuste estructural, para alejar el desarrollo económico basado en la sustitución de importaciones y los ingresos petroleros hacia un crecimiento impulsado por las exportaciones. La adhesión al Acuerdo General sobre Aranceles Aduaneros y Comercio y la suscripción de un acuerdo marco para la negociación con Estados Unidos eran las evidencias más claras de que buscaba una liberalización comercial.

México se ubicaba como el cuarto mayor socio comercial de Estados Unidos después de Canadá, Japón y Alemania Occidental y el tercer mercado de exportación más grande para las empresas estadounidenses. Hace 30 años, el comercio total entre los dos países era de 35 billones de dólares y, aunque entonces México era el tercer mayor proveedor de crudo para Estados Unidos, la relación comercial acumulaba un déficit de más de 6 billones de dólares. Ahora es 10 veces mayor, según se quejó el presidente Trump.

Las recomendaciones de entonces siguen vigentes. El Consejo Económico sugirió a Reagan utilizar el acuerdo marco bilateral como mecanismo para gestionar la relación bilateral de comercio e inversión y para buscar mejoras incrementales en el acceso a los mercados, la política de inversión extranjera y la protección de la propiedad intelectual.

Dicen los documentos desclasificados por la CIA: El acuerdo marco fue un importante avance psicológico para México. Su principal resultado fue el establecimiento de un mecanismo consultivo que puede ser invocado por cualquiera de las partes en cualquier momento para aclarar las respectivas políticas comerciales, resolver disputas específicas o negociar la eliminación o reducción de obstáculos al comercio y la inversión .

El acuerdo marco, firmado en noviembre de 1986, introdujo un enfoque mutuamente aceptado de reciprocidad . Los primeros sectores beneficiados fueron el acero, los productos textiles, la cerveza, el vino y alcohol destilado. El embargo a los productos cárnicos quedaban bajo revisión técnica y la cuota de azúcar tenía poco impacto.

Paradojas del libre comercio: la única restricción entonces era a los aguacates frescos y, técnicamente, estaba justificada debido al gorgojo...

A tres décadas de distancia, entre el empresariado nacional permea una extendida percepción, sobre la falta de asertividad del gobierno federal ante la postura de la administración Trump, respecto del TLC. Después del triunfo del candidato republicano, los dirigentes de las cúpulas empresariales acudieron a Los Pinos para apurar la definición de una postura. Al menos dos de los dirigentes que se reunieron con el equipo peñista entonces se mostraron escépticos de las definiciones que escucharon de parte de los funcionarios federales.

Entonces todavía estaba Claudia Ruiz Massieu al frente de la Cancillería y en el primer círculo del peñismo todavía hablaban de la modernización del acuerdo comercial con Estados Unidos y Canadá. Un mes después ya con Luis Videgaray al frente del equipo de negociación vino el emplazamiento a un proceso de consultas con el sector privado y actores revelantes , durante 90 días, para fijar los parámetros que guiarán la revisión y profundización del TLC. La Secretaría de Economía y el Senado de la República coordinarán estas consultas.

Estamos listos para la renegociación. Hay muchos elementos, estrategias y armas legales a la mano. Tenemos manera de contrarrestar cualquier decisión que resulte perjudicial para los intereses nacionales , sostuvo Manuel Herrera, presidente de la Confederación de Cámaras Industriales.

La revisión del TLC. Hace tres décadas quedaron fuera de las negociaciones los sectores energéticos y de telecomunicaciones. Dice el artículo 1305 del acuerdo vigente: ... las partes se asegurarán de que el monopolio no incurra en prácticas contrarias a la competencia en esos mercados ya sea de manera directa o a través de datos con sus filiales... dichas prácticas pueden incluir los subsidios cruzados y la discriminación en el acceso a las redes y los servicios públicos . ¿Esto se va a renegociar? ¿Se va a cancelar? ¿Acaso todos los países cumplieron?

EFECTOS SECUNDARIOS

INCOMPETENCIAS. Un mes antes de que terminara el 2016, el gobierno de Jalisco entregó a la firma Abastecedora de Insumos para la Salud el contrato para el servicio de dispensación de medicamentos y material de curación del Instituto de Pensiones a cargo de Fidel Ramírez Casillas. A dos meses de distancia, el Instituto de Pensiones de Jalisco tiene un desabasto de 20% hasta 50% dependiendo las farmacias.

#VIBRAMÉXICO. Y mientras, distintas Organizaciones de la Sociedad Civil han articulado un frente plural que busca llenar, el próximo domingo 12, las plazas centrales o los lugares emblemáticos de todas las ciudades del país para cantar el Himno Nacional. En la CDMX, la Marcha Ciudadana por el Respeto para México partirá al mediodía del Auditorio Nacional hacia el Ángel de la Independencia.

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