Es cierto que Miguel Herrera debe olvidarse ya de engancharse con polémicas y contestarle a todo aquel que le mande mensajes con los medios de comunicación, tal y como lo han hecho en los últimos tiempos Ricardo Ferretti, Pedro Caixinha y Tomás Boy, los dos últimos apenas hace algunos días al quejarse de que el cuerpo técnico del Tri les regresó a Oribe Peralta y Enrique Pérez cansados de la concentración del combinado azteca.

El estratega nacional se equivocó al contestar que quizá le tienen envidia por el puesto que ocupa, situación que tal vez sea cierta, pero que él jamás debió mencionar. Hoy en el campamento del Atlas el Jefe Boy seguía caliente y tras ser cuestionado por los periodistas fue traicionado por la personalidad arrebatada que lo ha metido en líos en toda su carrera y sin pensar dejó salir una frase desafortunada que por nada está respaldada con los hechos, los números.

"¡Ay! Miguelito, Miguelito, es tan ingenuo, cree que por capacidades está en esa silla , mencionó el director técnico de los rojinegros, quien para nada cuenta con argumentos en la cancha para cuestionar si Herrera es el hombre indicado para dirigir a la Selección.

Una cosa, y totalmente cierta, es que el Piojo debe dejar de hablar de todos los temas y engancharse con todos aquellos que lo cuestionan, pero otra, también verídica y respaldada por los números, historia, finales –Herrera tiene cuatro por una de Boy- y hasta un título, es que Tomás carece de cualquier argumento deportivo para responderle de esa manera a Miguel.

Y es que el dt’ que estará en Brasil supera en todo a su detractor. De entrada, mientras Boy registra 45% de productividad desde 1989, año en que comenzó a dirigir, el entrenador del Tricolor alcanza el 49% del 2002 a la fecha. Habrá quien diga que el ex estratega de América se catapultó en un equipo grande como las Águilas, una experiencia que el Jefe nunca ha podido cumplir, ya que en su historial nunca se ha sentado en el banquillo de alguno de los clubes con más títulos del país.

Lo que también está en favor de Herrera es que su llegada a América se dio luego de un torneo de pesadilla en Coapa en el que fueron penúltimos generales para que de manera inmediata, de la mano del ahora estratega nacional, los azulcremas recuperaran el protagonismo y llegaran hasta las semifinales. Tomás llegó de una forma similar con los zorros en el Apertura 2012 y su productividad fue de 15%.

Además del título conseguido en el Clausura 2013 por el Piojo –Tomás jamás se ha coronado- el actual responsable del combinado mexicano superó en sus últimas cuatro campañas dirigidas en la Liga MX a su colega. Mientras Miguel tuvo una productividad entre 57 y 65% de los puntos disputados, el polémico estratega del Atlas tuvo una temporada con los rojinegros de 15% de efectividad, para luego alcanzar 58% en la siguiente en la que, inexplicablemente, renunció a su cargo al final de la campaña.

Al final, con Boy regresando de los medios de comunicación a un club que lucha por evitar el descenso, con sólo nueve puntos sumados de 27 en disputa y con Herrera en la Selección, ya con un título en su currículo, ése en el que supera al Jefe, Tomás debería enfocarse en seguir alejando a los zorros de la Liga de Ascenso y no calificar ni al estratega del Tri ni a ningún otro, ya que en su historial no cuenta con nada que lo respalde para emitir juicios.