La ola morada y verde no fue arrasada por el Covid-19; al contrario, el movimiento feminista llega un año después más fuerte que nunca.

Fueron ellas, siempre ellas, a las que la pandemia les dio fuerza, aunque el mortal virus abriera más sus heridas, la violencia en el hogar y laboral fueron potenciadas.

Fueron ellas, las que desnudaron el pacto patriarcal que prevalece en Palacio Nacional, fueron ellas las que transformaron el muro de la ignominia del Zócalo en una protesta sonora, de ninguna manera es un movimiento para golpear al presidente, ellas están contra de quien perpetúe al patriarcado.

Ellas tienen un nombre, son las mujeres enfurecidas de todo el mundo que no caminan tranquilas por las calles, que luchan por todos los medios por sentirse seguras. Que, no es mucho pedir.

Dejo aquí a manera de homenaje algunas líneas para el día internacional de las mujeres.

Mujeres y covid

Ellas están en la primer línea para combatir el covid, 7 de cada 10 mujeres son trabajadores sanitarios (ONU).

Sin distinción de tiempo y espacio para atender su profesión y a los hijos. No había ni tiempo ni horarios todo me daba igual.

A menos que actuemos ahora, el Covid-19 podría borrar una generación de frágil progreso hacia la igualdad de género. Antonio Guterres, ONU.

Quemar el miedo, un manifiesto. (colectivo lastesis, editorial planeta, 2021)

Tenemos rabia. Rabia contra la opresión milenaria. Rabia contra la impunidad histórica. Rabia y miedo de ser agredidas, asesinadas, olvidadas.

Aun así, nos odian cuando salimos, en masa, a decirles que ya no toleramos su maltrato, violencia y tortura.

Porque los candidatos a presidir los gobiernos se llenan la boca con eslóganes sobre igualdad, pero no plantean soluciones estatales para detener los feminicidios.

Pero nosotras no nos cansamos de gritar. Hasta que esa rabia se convierta en revolución. Y les hierve el hoyo, les enfurece, al ver que nos cansamos de esperar cambios desde sus políticas y que nos organizamos de forma independiente y autogestionada.

Nos roban todo, menos la rabia, y nuestra rabia los intranquiliza. Quieren que sigamos en nuestras casas como si nada pasara.

México: 916 muertas. Perú: 168 feminicidios. Brasil: 1314. En Honduras, 55 mujeres fueron asesinadas en los primeros seis meses de confinamiento por Covid-19.

¿Todavía quieren saber por qué tenemos rabia?

Querida lectora, este 8 de marzo hay tanto porque manifestarse y tan poco para festejar. Hasta la próxima.

Twitter: @ErosalesA

Eliseo Rosales Ávalos

Abogado

Los mismos de siempre

Politólogo y abogado, académico, columnista, presidente de ciudadanos sin partido y orgulloso mexicano.

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