A final de los 90 e inicio del 2000, en América Latina se hicieron del poder presidentes populistas o de izquierda. En Venezuela, Hugo Chávez, después del fracaso del golpe de Estado, gana la elección presidencial en 1998 (asume en 1999), cambia la Constitución y se reelige dos veces. A su muerte lo sucede Nicolás Maduro, que gana la presidencia (2013-2019).

En Chile, los socialistas triunfan con Ricardo Lagos (2000-2006) y Michelle Bachelet (2006-2010). La derecha asciende con Sebastián Piñera (2010-2014) y la izquierda vuelve a la presidencia con Bachelet (2014-2018). El peronista Néstor Kirchner gana las elecciones en Argentina dos veces (2003-2007). A su muerte le sucede su esposa, Cristina Fernández, que gobierna dos periodos (2007-2015). En las elecciones del 2015 pierde el candidato peronista y asciende la derecha, con Mauricio Macri (2015-2019)

En Brasil, a la cuarta ocasión que se presenta, ganan los socialistas con Ignacio Lula da Silva, que gobierna dos periodos (2003-2010). Le sucede Dilma Rousseff, que también gobierna en dos ocasiones (2011-2018).

Hoy, está en graves problemas de gobernanza. En Bolivia, el indígena aimara Evo Morales gana en el 2005 (asume en el 2006). Cambia la Constitución y se reelige. En el poder lleva 10 años. La próxima elección es en el 2020. Todo indica que vuelve a ganar.

En Uruguay, el socialista Tabaré Vázquez se hace de la presidencia (2005-2010). Lo sigue José Mujica (2010-2015), quien fuera guerrillero tupamaro, y Vázquez vuelve a ganar (2015-2020). En Ecuador, el socialista Rafael Correa gana la elección en el 2006 (asumen en el 2007). Se ha reelecto tres veces. Ya no puede. Su mandato concluye en el 2017. ¿Cambiará la Constitución, para reelegirse? En Nicaragua, Daniel Ortega, el líder sandinista, gana la elección presidencial para el periodo (2007-2011). Reforma la Constitución para reelegirse. Hace nueve años está en el poder. Todo indica estará todavía muchos más.

La derrota de los peronistas kirchnerianos, la de los chavistas en la integración del Congreso y la crisis política de la presidenta Rousseff señalan el agotamiento de tres propuestas, pero no, como se ha querido ver, es el fin de los gobiernos de izquierda o populistas en América Latina. Esa opción tiene fuerza y va a continuar en Nicaragua, Bolivia, Ecuador y Uruguay. En Chile la alternancia está ya establecida. Está en duda si estos gobiernos continúan en Venezuela y Brasil. En el 2018, en México el populista Andrés Manuel López Obrador puede ganar la presidencia.

El ciclo de gobiernos de izquierda o populistas no ha terminado en América Latina. Es evidente que ya no se va a repetir un ascenso generalizado como ocurrió a inicios del 2000. Lo que ahora está presente es que en las democracias más sólidas, la izquierda y la derecha se van a alternar. En los países donde los presidentes cambiaron la Constitución, para perpetuarse en el poder, tienen mucha posibilidad de continuar en él por tiempo indefinido.

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