A sus 74 años de edad, Debbie Harry debutó este 2019 con su libro de memorias Face It. La vocalista de Blondie, uno de los grupos fundamentales del New Wave y Punk de finales de los setenta, fue una de las figuras más reconocidas de la década. Harry quien intercaló sus épocas de fama entre el glamuroso Studio 54 y CBGB’s —el sitio sagrado del punk—, nos traslada a ese Nueva York que fue descubierto por una jovencita que vivía en los suburbios de Nueva Jersey, bajo el nombre de Angela Trimble.

“En mis canciones decía cosas que las mujeres cantantes no abordaban en ese entonces. No era sumisa ni le estaba rogando para que regresara, le estaba pateando el trasero, lo estaba corriendo y estaba pateando mi propio trasero también. Mi personaje en Blondie era una muñeca inflable pero con un lado oscuro, provocativo y agresivo”, escribe.

Harry fue modelo de Playboy, sobrevivió las adicciones, una terrible bancarrota y además de haber forjado la historia de Blondie, ha incursionado en la actuación, el modelaje y el activismo con la comunidad LGBTQ. Los personajes que aparecen en las canciones de Blondie se parecen a Debbie Harry y ella sigue siendo aquella “petite ingenue” que provoca y nos sigue cautivando con su mirada.

Las memorias de Harry coincidieron casi de manera simultánea con el tercer volumen de las memorias de su contemporánea, Patti Smith. Year of the Monkey es la tercera entrega de una saga que comenzó con el laureado, Just Kids, libro que ganó el National Book Award en 2010 y cuenta los inicios de Smith al lado de su compañero de vida, el fotógrafo Robert Mapplethorpe. En M Train (2016), la segunda entrega, Smith exploró sus pérdidas personales como la de su marido, Fred ‘Sonic’ Smith —guitarrista del MC5—, su hermano y Mapplethorpe. Year of the Monkey interconecta la ficción y su incomparable prosa onírica que ha caracterizado su vasta obra musical, con las vivencias de un año de la poetisa del punk.

El vocalista británico, Brett Anderson, es otro músico que recientemente publicó la segunda parte de sus memorias. En Afternoons with the Blinds Drawn, Anderson documenta el salto a la fama con Suede, una de las bandas más representativas de la ola del britpop de los noventa.

Lol Tolhurst, miembro fundador de The Cure, visitó México hace unas semanas para promocionar su libro Cured: A Tale of Two Imaginary Boys donde nos lleva a los inicios de The Cure en el decadente Reino Unido de los años setenta. La historia que cuenta Tolhurst es sobre un grupo de chicos inadaptados que no encajaban en el molde del punk de la época y que buscaron su propia identidad con la que se convirtieron en mitos neogóticos. Aunque el libro fue editado en inglés en el 2016, la editorial Malpaso fue la encargada de hacer la traducción al español. La historia de The Cure, según Tolhurst, está llena de nostalgia y amor por una de las bandas británicas más adoradas de los últimos cuarenta años.

El fallecido geniecillo de Minneapolis, Prince Rogers Nelson, dejó en el tintero —entre muchos otros de sus proyectos inconclusos—, su libro de memorias, The Beautiful Ones, que será publicado a finales de octubre y fue editado con la colaboración de Dan Piepenbring. Al momento de morir aquel fatídico 21 de abril de 2016, Prince dejó el proyecto a medias y por primera vez los seguidores de Su Majestad Púrpura podremos sumergirnos una vez más en su misteriosa mente llena de funk. La lectura de acompañamiento puede continuar con On Time: A Princely Life in Funk, de Morris Day, otrora miembro de The Time, uno de los proyectos que apadrinó Prince durante la década de los ochenta y la banda con la que competía The Revolution en el clásico Purple Rain (1984). La lista de regalos para el melómano lector musical sigue creciendo.

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Antonio Becerril

Coordinador de operaciones de El Economista en línea