Hoy nos amanecimos con un par de estudios de corte académico, elaborados bajo contrato con América Móvil (Telcel) por economistas de Estados Unidos. El primero de ellos se titula Corrigiendo la errónea valoración de la OCDE respecto de la competencia en el mercado de telecomunicaciones en México , fue escrito por Jerry Hausman, profesor del Massachusetts Institute of Technology, y Agustín Ros, vicepresidente de la firma de consultoría NERA, reconocida por su especialización en temas de regulación de las telecomunicaciones, pero últimamente cuestionada por su defensa de los operadores incumbentes. El segundo estudio fue elaborado por Gregory Sidak, economista estadounidense actualmente profesor en la Universidad de Tilburg, en Holanda.

Ambos documentos cuestionan de manera severa los hallazgos y las recomendaciones hechas por la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) a finales de enero del presente año, cuando presentó el Estudio de la OCDE sobre políticas y regulación de telecomunicaciones en México .

Como ustedes recordarán, esta organización que agrupa a los 34 países más desarrollados fue particularmente aguda en sus observaciones sobre los efectos derivados de la falta de competencia en nuestro país en materia de telecomunicaciones, indicando de manera específica que el entorno poco competitivo que ha prevalecido en nuestro país resultó en que tan sólo en el periodo 2005-2009 la economía mexicana sufriera pérdidas en bienestar por un monto estimado en 129,200 millones de dólares estadounidenses, 1.8% del Producto Interno Bruto de nuestra economía.

En aquel momento, los representantes de Telcel y de Telmex evidentemente cuestionaron los resultados presentados por la OCDE, publicando incluso algunos desplegados en medios impresos para tratar de desvirtuar el reporte sobre México. Hoy, vuelven a la carga con un par de estudios hechos por encargo de Telcel o Telmex. El escrito por Hausman y Ros cuestiona la metodología usada por la OCDE, mientras que el escrito por Sidak, las recomendaciones de política. Seguramente los utilizarán de manera enfática en las próximas semanas para tratar de desvirtuar nuevamente las recomendaciones de la OCDE.

En el primer caso, no se puede pasar por alto que Agustín Ros se ha convertido, a través de NERA, prácticamente en el consultor económico de cabecera de Telmex en temas de interconexión y en el sistema de precios tope de los servicios de la canasta básica de Telmex. Por otra parte, Sidak ha tenido vínculos con Telmex desde el 2004, aproximadamente. Para quienes no lo ubiquen, Sidak escribió en el 2004, de manera similar a lo que hace ahora, un documento de corte académico en el que cuestionó fuertemente la resolución adoptada por el panel de solución de disputas de la Organización Mundial de Comercio (OMC) con relación a una controversia iniciada por Estados Unidos en contra de México en materia de telecomunicaciones. Aquella resolución fue adversa al gobierno de México por su empeño en defender diversas disposiciones normativas que otorgaban ventajas y poder a Telmex frente a sus rivales en los mercados de larga distancia. Hoy, Sidak y Telmex/Telcel regresan con la misma fórmula utilizada en el 2004 en contra de la resolución de la OMC.

Ahora bien, con base en este par de estudios contratados y difundidos por Telcel (vía América Móvil), este operador exige ahora a José Ángel Gurría, secretario general de la OCDE, que ésta retire inmediatamente su informe . Nada más falta que además exijan una disculpa pública por parte de la OCDE.

Habrá que revisar con mucha calma los documentos en cuestión, pues los resultados que presentan son en verdad paradójicos frente a la múltiple cantidad de indicadores que muestran los excesivos niveles de concentración en los mercados de nuestro país, los elevados precios de los servicios de telecomunicaciones y los excesivos márgenes de ganancia frente a lo observado en los 50 países más desarrollados, entre otros.

Con su postura, Telcel pareciera adoptar el símil de Andrés Manuel López Obrador, quien cuestiona permanentemente lo que dicen las encuestas.

No hay forma de que reconozcan que los números no les favorecen, claro, en el caso del primero no me refiero a sus exitosos resultados financieros que reflejan ganancias extraordinarias para los accionistas a costa de los usuarios en México.

*El autor es Diputado federal. Presidente de la Comisión de RTC y Secretario de la Comisión de Comunicaciones.