Ni para donde moverse. No fue temblor 8.3 escala de Richter, ni Maremoto, venía un Tsunami, que traería daños colaterales’’, no generados por la ridícula minoría’’, sino por la mayoría absoluta electoral’’, contra Enrique Peña Nieto y el poderoso grupo Atracomucho’’, perdón Atlacomulco’’, quienes ordenaron:

Te vas, pero ya. Y el réquiem Te Baz’’. Así ocurrió. Pero para Alberto Bazbaz Sacal los dos años y casi dos meses al frente de la Procuraduría General de Justicia del Estado de México (PGJEM), se convirtió en dos minutos debajo del agua política, no teórico-cómico-musical del derecho y el revés.

Ni siquiera hubo tiempo fuera’’. Antes tuvo 10 minutos el viernes 21 de mayo, cuando se fue por la resolución que Paulette Gebara Farah murió accidentalmente por asfixia’’ y sus anhelos de mea culpa’’.

El trago no fue amargo para el abogado mexiquense creado en las canchas y cunas de los mejores abogados que existen actualmente en el país.

Nombres muchos: José Luis Nassar Daw, Juan Velázquez, Guillermo Molina Reyes, Alonso Aguilar Zínzer, Eduardo Luengo Creel, los hermanos Juan y Antonio collado o José Becerril, no significó nada.

Algunos de los que tengan la molestia o curiosidad de leer esta reflexión, podrían cooperar con su memoria para recordar de esos ilustres abogados y casos. ¿A quiénes defendieron? ¿En qué época? y ¿Dónde están? No los abogados, sino los culpables.

Una señal: Desde Carlos Salinas de Gortari, cuando se inauguró la era de los delincuentes de Cuello Blanco’’ o Nuevos Delincuentes’’ ¿Hasta qué fecha? ¿O iniciamos un Teletón?

Se fue. Atrevido espeto que los trabajos periciales realizados se hicieron sin ningún tinte de presión por la opinión pública o el pago de costos políticos. Bien por él. La realidad fue otra.

Como epitafio escribió: (Me voy) Para que una Procuraduría pueda realizar sus funciones con eficacia es indispensable que cuente con la confianza, la credibilidad y el respaldo de la gente a la que sirve. Cuando esto se pierde, resulta imposible cumplir la responsabilidad’’.

Vendrá otro Procurador mexiquense. Quién será. Se sabrá hasta lo oficial. Lo demás es jugar por uno o por otro y a cuenta de quién.

COMMODATO

El sainete político ya está.

¿Y Paulette?

¿Quién nos responde? Si ya hemos perdido la sorpresa. Los ¡¡¡¡¡¡¡!!!!!! Ya no existen en pláticas, conversaciones o cultura mexicana. Porque hasta el presidente Felipe Calderón dice que mientras no se apliquen las reformas que mandó y se aprobaron en el Congreso seguirá la corrupción, pero de todos los que previenen, procuran e imparten justicia, siguen igual, cobrando, pero no los costos.

Y todavía el bravucón’’ Fernando Gómez Mont, secretario de Gobernación, por cierto conocido o vinculado con Bazbaz Sacal, aceptó que no se midió la dimensión’’ a los que se retó en la guerra de su Presidente.

¿Verdad que vamos bien?

¿O nos regresamos a los que resolvieron el caso Paulette?

Ya no más preguntas, ya no más diagnósticos, busquemos soluciones, pero todos.