En su primera reunión del año, el Comité de Mercado Abierto de la Fed (FOMC por su sigla en inglés) sorprendió al mercado anunciando que la tasa de interés de referencia se mantendría en los niveles actuales -prácticamente cero- hasta bien entrado el 2014, un periodo más extenso de lo que se había descontado por el mercado hasta ahora.

El comunicado de la Fed fue claro en mencionar que espera un entorno de crecimiento económico modesto, donde el desempleo será persistente y la inflación debe mantenerse bajo control. Ante esta situación, la Fed planea mantener una política monetaria altamente estimulante.

Aunque no todos los miembros del FOMC coincidieron con esta conclusión -algunos creen que la economía comienza a dar señales suficientes de recuperación como para subir las tasas antes de finales del 2014-, la mayoría fue suficiente para mantener los estímulos monetarios. Aunque los analistas no esperan que la Fed realice una ronda adicional de inyecciones de liquidez mediante la compra de instrumentos de deuda del gobierno y bonos respaldados por hipotecas, muchos observadores coinciden en que la Reserva Federal estaría lista para realizarla en caso de que la economía muestre señales de debilidad. En todo caso, los analistas coinciden en que una nueva recompra de bonos estaría mucho más enfocada en bonos respaldados por hipotecas y menos en bonos del gobierno federal.

La Fed tiene claro que el pilar más débil de la economía americana sigue siendo el mercado residencial, en el que existe una gran cantidad de hipotecas donde el valor de la vivienda es inferior al valor del crédito.

Desde que estalló la crisis financiera en el 2008, la Fed ha jugado un papel clave en evitar el colapso de la economía global y crear condiciones para apoyar a la recuperación. Las medidas de emergencia de la Fed y otras autoridades financieras lograron evitar que la Gran Recesión del 2008-2009 se convirtiera en una nueva Gran Depresión, pero la tarea no está totalmente cumplida. La recuperación económica en EU está logrando una mayor tracción, pero no será completamente sustentable hasta que se logren mayores avances en materia de empleo y se observe una recuperación del mercado residencial. Aunque el PIB de EU ya ha superado su nivel previo a la crisis y la tasa de desempleo viene disminuyendo lentamente, el nivel actual de 8.5% se encuentra todavía muy lejos de sus niveles precrisis de 5 por ciento.

La Fed busca mantener un entorno de tasas de interés de corto y largo plazo sumamente bajo para estimular la demanda de crédito y, por lo tanto, el consumo de las familias americanas y la inversión de las empresas.

Durante los últimos dos años, hemos mencionado varias veces en este espacio que los mecanismos tradicionales de transmisión bajo los cuales funciona la política monetaria se encontraban muy limitados por el alto nivel de apalancamiento de las familias que inhibía la demanda de crédito y la situación de reconstrucción de los bancos que restringía la oferta de crédito. Sin embargo, estas condiciones han venido cambiando poco a poco. Por un lado, el apalancamiento del consumidor estadounidense ha bajado considerablemente en los últimos 18 meses, inclusive a niveles por debajo del promedio histórico. Por el otro, los bancos se encuentran mucho más sanos y dispuestos a otorgar crédito en las condiciones correctas.

Esta combinación hace que los circuitos tradicionales de la política monetaria jueguen un papel más directo en la recuperación. Adicionalmente, la estrategia de la Fed busca provocar inflación en los precios de los activos financieros, como las acciones y los bonos del Tesoro, para contribuir a una reparación más rápida del balance patrimonial de los consumidores -no olvidemos que el patrimonio de la mayoría de los estadounidenses está compuesto por su vivienda y su fondo de retiro, donde casi siempre hay un componente importante de acciones y bonos del Tesoro.

Aunque la principal tarea de cualquier banco central es el combate a la inflación, la Fed tiene un doble mandato: buscar la estabilidad de precios, pero también procurar que la economía crezca lo suficiente para que el desempleo no se aleje demasiado de su tasa natural. Es por esto que ante un entorno de inflación bajo control, la Fed ha mantenido, y probablemente siga manteniendo, como objetivo crear las condiciones para que la incipiente recuperación eche raíces y se vuelva autosustentable.