Como otras industrias, la farmacéutica ha enfrentado verdaderos desafíos este 2020, dada la interrupción de las cadenas productivas por la falta de materias primas desde China. Sin embargo, los inventarios respondieron, y las aguas han vuelto al río.

Aquí ese rubro se ha tenido que adaptarse a nuevas reglas con el gobierno de Andrés Manuel López Obrador. La AMIIF que preside Ana Longoria y que lleva Cristóbal Thompson, y que da cabida a 60 de las mayores farmacéuticas, digamos que ha tenido que aprender pronto en su interrelación con el IMSS de Zoé Robledo, ISSSTE de Luis Antonio Ramírez o el INSABI de Juan Ferrer.

Ahora viene el T-MEC y nuevos retos con EU y Canadá. En propiedad industrial se ratificaron los 20 años de protección a las patentes, nodal para generar un ecosistema equilibrado, ya que el hoy innovador es el genérico de mañana.

Thompson hace ver que la industria farmacéutica global invierte en investigación 170,000 mdd cada año.

Para México está la oportunidad de consolidarse como hub manufacturero de AL y también atraer investigaciones clínicas que hoy aportan 300 mdd de un enorme pastel.

Por lo pronto, la atención está en reaccionar pronto al control del Covid-19. En medicamentos hay 2,000 estudios que se han lanzado en los últimos cuatro meses con productos existentes que buscan mitigar los efectos del virus. También se sabe del remdesivir.

Claro que la principal apuesta son las vacunas. Thompson detalla que hay en el tintero 140 en desarrollo y 13 en etapa clínica. La esperanza es que alguna esté lista para el 2° trimestre del 2021.

Habrá que producir al menos 10,000 millones de dosis para inmunizar el orbe, lo que significa duplicar la actual capacidad, para no descuidar las vacunas vigentes que han permitido salvar la vida de 20 millones de personas desde el 2000.

Ya hay protocolos de la OMS para que lo que surja llegue lo mismo a países ricos que pobres y se privilegiará a la población vulnerable, incluidos los médicos que vaya que se la han jugado.

Se estima que la aplicación tardará al menos un año, por lo que debemos ser pacientes en esta “nueva normalidad” que vivimos.

Alsea riesgos, alto pasivo y reestructura

En restaurantes, la firma más comprometida por su tamaño y los riesgos por la pandemia es Alsea que preside Alberto Torrado. En los últimos años no ha dejado de crecer. Amén de AL se ha expandido a Europa. Ahí ya cerró unidades. Aquí su última apuesta fue Vips que compró a Walmart de Guilherme Loureiro y que no ha logrado reposicionar. Incluso asumió deuda. El formato tiene grandes desafíos como el resto de sus restaurantes familiares que son el 17% de su portafolio. Compensa comida rápida con Domino’s y Starbucks que son el 50 por ciento. Alsea arrastra un pasivo de casi 30,000 mdp y los peores vencimientos que por fuerza debe reestructurar vienen en el 2022 y 2023.

Sedena el nuevo rival de constructores

La CMIC que preside Eduardo Ramírez Leal ya ha hecho énfasis del riesgo que corren 3,000 pequeñas firmas inactivas, que quizá ya no abran más sus puertas, con lo que se perderán 500,000 empleos. Con ello continuará una crisis que lleva años para la construcción por una inversión pública en declive y que ya está en 2.6% del PIB. Ahora agregue la competencia desleal que constituye Sedena de Luis Cresencio Sandoval involucrada en las grandes obras, amén de la desconfianza de la IP, lo que explica la caída del 15% que trae esa industria en el primer cuatrimestre.

FMI aún corto con un PIB de menos 10.5%

Más allá de que el FMI que comanda la búlgara Kristalina Georgieva llevó su estimación del PIB de México a menos 10.5% en el 2020, aún es probable que se haya quedado corto. Algunos expertos avizoran una caída del 14%, lo que se evidenciará pronto.

Alberto Aguilar

Periodista y Economista

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Periodista y economista. 40 años de carrera. Fundador de Don Dinero.