El inocultable desabasto de medicamentos y otros insumos de la salud en México desde hace dos años ha derivado ya en cierto conocimiento público sobre cómo opera el sector farmacéutico. Es claro que no se maneja con inventarios; que en ninguna parte del mundo hay bodegas llenas de medicamentos esperando a ver quién llega a comprarlos. Es una industria que fabrica en función de los contratos de compra firmados, porque sus productos tienen caducidad precisa y limitada y por la naturaleza de sus materias primas.

Pero eso no ha podido ser entendido por los funcionarios del actual gobierno en México y porque no hay una cabeza en el Sector Salud que de una vez por todas ponga un alto. Por eso será que no realizaron una planeación para la proveeduría de hospitales, clínicas y centros de salud de aquí a antes de que empiece a repartirse lo de la megacompra UNOPS. La UNOPS asegura que será en mayo, pero los de las farmacéuticas dicen que si se firman contratos en abril, estarán entregando no antes de junio o julio.

Esta fecha es para las entregas de parte de las farmacéuticas. Pero de ahí a que se reparta hacia todos los miles de centros de atención donde llega el paciente, aún está por verse porque no está claro cómo le harán. Se supone que sería Birmex la responsable, pero el Insabi dice que no -que Birmex sólo será uno más de los que compitan por la distribución-, y entre los directivos de ambos organismos -Pedro Zenteno y Juan Ferrer- hay un abismal distanciamiento.

Lo mejor que podría pasar es que Insabi incluya a las distribuidoras especializadas en el reparto de la megacompra. Si se tomara esa decisión de verdad que sería una bendición para todos los pacientes del país que dejarían que sufrir por carencia de terapias. De lo contrario, el desastre que se avecina por desabasto en salud será peor que todo lo que hasta ahora hemos visto.

Y ese fundado temor se ve que ya ha permeado entre las instituciones de salud -particularmente el IMSS, pero también ISSSTE, Sedena, Semar y Pemex- porque en las últimas semanas empezaron a hacer pedidos cada una por su lado para prevenir y no dejar a sus hospitales en el desamparo. La Secretaría de Hacienda les dio la libertad de comprar y cubrirse para el primer semestre antes de la compra UNOPS, pero lo que está pasando es que están haciendo pedidos para más allá, previendo que lo de UNOPS no llegue a tiempo. Y a este temor se suman posiciones inentendibles como la del secretario Jorge Alcocer hablando en la mañanera de que no están muy complacidos con la labor de UNOPS y mejor ya andan negociando directo con Alemania, Corea y la India…

El hecho es que se ha detonado una duplicidad de compras y con ello más desorden del que de por sí ya se arrastra desde hace dos años.

Las empresas farmacéuticas por su lado están recibiendo pedidos de todos lados, pero seguramente tendrán la duda de cuál tomarse en serio porque tampoco pueden comprometer su capacidad más allá y, pues no habrá más presupuesto público del autorizado.

Los pedidos de la UNOPS son los que se pagarán de inmediato porque este organismo tiene el dinero por anticipado y puede hacer la promesa de pago ágil una vez que el producto esté entregado en uno de los 11 puntos de entrega definidos en el contrato.

En la reunión que en febrero tuvieron con la industria los directivos de UNOPS les dejaron muy claro a los representantes farmacéuticos que con el acta de recibido tendrán asegurado su pago. Así que lo natural es que sean los pedidos de UNOPS los que se tomen en serio…

Nuevos lineamientos para las compras consolidadas

Por si no lo vieron, resulta que ya se abrogaron los lineamientos que se habían emitido en noviembre del 2019 para la consolidación de compras desde la Secretaría de Hacienda y el viernes se publicaron otros nuevos en el Diario Oficial de la Federación (DOF). No se entiende bien porqué el cambio pero lo que es un hecho es que no ha habido nada de aquella consolidación de compras que anunciaron con altavoces; sólo quedó el esfuerzo hecho por Raquel Buenrostro cuando empezó con las compras farmacéuticas y decidió hacer a un lado a las distribuidoras especializadas, que fue una gran desgracia para los pacientes que sufrieron el desabasto consecuente y que a la fecha en lugar de regularizarse, ha empeorado.

Nueva presidencia Canifarma

Pocó duró el gusto de que presidieran sólo mujeres los organismos gremiales del sector farmacéutico. Tanto la presidenta de Canifarma, Patricia Faci, como la de Anafam, Cecilia Bravo, están por entregar la estafeta otra vez a varones.

El próximo 25 de marzo, en la asamblea de la Cámara Nacional de la Industria Farmacéutica (Canifarma) habrá cambio de mesa directiva y empezará la presidencia de Miguel Lombera, como representante de la industria nacional porque recordemos que la titularidad del sector se la alternan cada dos años entre Anafam (farma nacional) y AMIIF (farma internacional). La novedad es que Patricia Faci queda como vicepresidenta de Canifarma, algo positivo porque ayudará a la continuidad de estrategias en el actual entorno de incertidumbre.

Insabi no respeta servicio profesional de carrera

Entre las tantas irregularidades que trajo la desaparición a rajatabla del Seguro Popular (SP) y el tropezado arranque del Insabi, están las laborales. Una de ellas es la que se ha hecho contra decenas de servidores públicos bien preparados que bajo el programa de servicio profesional de carrera llevaban dos décadas laborando en el Seguro Popular. Realmente fueron los que sostuvieron la operación del SP en 2019 y del Insabi sin reglas durante 2020, y ello gracias al conocimiento de toda la operatividad con las entidades de la República. En febrero liquidaron a la mayoría sin respetarles sus derechos laborales y algunos demandaron pidiendo su reubicación pues los ampara la Ley del Servicio Profesional de Carrera. Nos informan que el coordinador nacional de Administración y Finanzas, Víctor Lamoyi, ha encontrado maneras de presionar a quienes aún siguen de la administración anterior -que son los de mayor experiencia sobre el sector- dándoles contratos por 3 meses para no generar antigüedad, aun cuando el presidente López Obrador había prometido basificación. Por cierto, el nepotismo también está presente en el INSABI, pues su titular Juan Ferrer tiene a su sobrina trabajando para dicho coordinador Lamoyi, quien bien hace uso del parentesco para presionar bajo amenazas e influyentismo. El puro estilo de la vieja guardia…

Maribel Ramírez Coronel

Periodista en temas de economía y salud

Salud y Negocios

Comunicadora especializada en salud pública y en industria de la salud. Cursando la maestria en Administración en Sistemas de Salud en FCA de la UNAM.

Fundadora en 2004 de www.Plenilunia.com, concepto sobre salud femenina. Me apasiona investigar y reportar sobre salud, innovación, la industria relacionada a la ciencia, y encontrarle el enfoque de negocios con objetividad a cada tema.

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