William Jefferson Clinton pasará a la historia más como aquel Presidente que casi pierde el poder como consecuencia de sus infidelidades, que como el Mandatario que logró mantener la economía de Estados Unidos con una fuerza extraordinaria.

A Clinton le tocó consolidar la súper potencia económica y militar posterior al final de la Guerra Fría y previa a los tiempos cuando el terrorismo y el poderío chino recompondrían la distribución del poder mundial. Pero no, para Clinton fue más determinante su relación en el Salón Oval de la Casa Blanca con Mónica Lewinsky que toda la fuerza política que imprimó a su relación con el presidente ruso Boris Yeltsin.

Pero no pasó más. El Congreso de Estados Unidos perdonó a su Presidente y todo siguió adelante, hasta que el mundo cambió totalmente el 11 de septiembre del 2001. Pero para Clinton todo cambió, alguien

reescribió su inserción en la historia. Y fue Lewinsky, estúpido.

Pero hoy la historia es diferente, Dominique Strauss-Kahn es algo más que un hombre en problemas con la justicia por una reprobable acción, si es que es verdad el hecho del que se le acusa, porque no hay que perder de vista su derecho a ser presumido como inocente, hasta que se pruebe lo contrario.

El Director Gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI) es una figura clave en la precaria estabilidad financiera mundial. Es quien condiciona a Grecia los préstamos si no recorta gastos, es quien advierte a Estados Unidos que está en problemas con su deuda. Alcanza pues, un nivel de influencia tal que un escándalo de estas magnitudes desestabiliza a la institución. Más allá de la posibilidad de que Francia pierda la posibilidad de tener un buen Presidente.

Strauss-Kahn había previamente pasado por un escándalo, pero en otras dimensiones. Durante el 2008, el Director Gerente del FMI fue acusado de abuso de poder por haber mantenido una relación sentimental con una subordinada de esa institución.

Al final fue absuelto de abuso de poder, pero quedó claro que el francés había engañado a su esposa con la economista húngara Piroska Nagy. Y lo que son las cosas, la gran recesión y sus consecuencias ayudaron al perdón colectivo de este financiero.

Hoy no le adjudican una relación sentimental, hoy lo acusan de un delito y lo que implica un vacío al interior de la Dirección del Fondo Monetario Internacional en plena crisis fiscal del mundo.

El lugar de Strauss-Kahn hoy es frente a la justicia, sin duda. Pero su detención pone en peligro muchas cosas. Este personaje fue bajado de un avión que tomaba rumbo a Europa, porque ayer debió haberse entrevistado con Angela Merkel para discutir la negativa alemana a poner más dinero para el rescate de Grecia.

La desestabilización de la más alta cabeza del FMI implica un obstáculo en las negociaciones de la delicada situación europea. Y no es tanto el tiempo que se pierda para reacomodar los mandos del Fondo, es el nerviosismo extremo que sabemos que tienen los mercados.

Entonces, lo que tenemos es, de entrada, una mujer que asegura haber sido víctima de abuso sexual e intento de violación. Es en este caso quien más atención merece.

Después tenemos a uno de los personajes más influyentes del mundo enfrentando una acusación penal que complica el panorama financiero de todo un continente, con énfasis en Grecia y Portugal, pero que también afecta el poder de una institución de gran peso mundial.

Y para Francia, lo que hay es una crisis política importante porque están a punto de perder al precandidato presidencial que más posibilidades tenía de sustituir a Sarkozy en el poder. Algo que urge a los franceses, por cierto.

La primera piedra

Tardó una semana, pero llegó. El quinto aumento en los precios de las gasolinas ya está aplicado desde el viernes pasado. En lo que va del año el crecimiento acumulado es de 4.35 por ciento. Una elevación muy superior a la inflación general pero por debajo del incremento de las gasolinas en Estados Unidos que han acumulado un aumento cercano a 30 por ciento.

Este incremento se debió aplicar desde el fin de semana pasado, pero ya no dio tiempo a la Secretaría de Hacienda de notificar a las gasolinerías, por ello se da hasta esta fecha.

O sea que no tuvo nada que ver con un respeto al día de las madrecitas.