A juzgar por los más recientes índices y datos económicos dados a conocer, la economía mexicana se encuentra en un franco proceso de expansión, lo que ha permitido mejorar las expectativas de crecimiento de propios y extraños para el 2011 y el 2012.

Así, por ejemplo, los datos del sector manufacturero, exportaciones y empleo muestran que el ritmo de crecimiento económico ha mejorado en los últimos meses.

En este sentido, el Indicador Agregado de Tendencia (IAT), que da a conocer el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) y que está conformado con la opinión de directivos empresariales sobre la situación que presentan las empresas con relación a la producción, utilización de planta y equipo, demanda nacional de productos, exportaciones y personal ocupado, registró un incremento de 3.85 puntos en abril con respecto al nivel de marzo, ubicándose en un nivel de 52 puntos.

Con respecto al indicador observado el mismo mes del año pasado, éste presentó una disminución marginal de -0.8 puntos.

EXPORTACIONES

Por su parte, durante el periodo enero-marzo, las exportaciones totales aumentaron 22.7% con relación al mismo periodo del año anterior, lo cual se debió a incrementos de 38.1% en las exportaciones petroleras y de 20.1% en las no petroleras.

Lo anterior, pese a la apreciación que ha observado el peso con respecto al dólar estadounidense, misma que se ubica en alrededor de 7% en lo que va del año, lo que refleja la fortaleza de la demanda externa.

INDICADORES CÍCLICOS

Por su parte, al mes de febrero, el sistema de indicadores cíclicos, conformado por los indicadores Coincidente (IC) y Adelantado (IA), mostró que la economía mexicana se ubica en la fase expansiva del ciclo económico, al ubicarse en valores por arriba de su tendencia de largo plazo (i.e., superiores a 100) y al mostrar incrementos mensuales de 0.17 y 0.14 puntos, respectivamente, con relación al mes anterior.

Es decir, mientras el IC (que pretende reflejar el estado general de la economía) obtuvo valores de 100.8, el IA (que busca anticipar la trayectoria del coincidente) se colocó en niveles de 101.3.

MÁS CIFRAS

Entre otros, los indicadores comentados han permitido que las autoridades mexicanas, instituciones financieras e incluso algunas corredurías internacionales hayan elevado sus estimaciones de crecimiento económico para el 2011 y el 2012. La Secretaría de Hacienda y Crédito Público, en su más reciente informe sobre la situación económica, las finanzas y la deuda públicas correspondientes al primer trimestre del 2011, revisó su proyección para el 2011 de 4.0% a 4.3 por ciento.

Además, la Encuesta de Expectativas Económicas del Sector Privado que elabora el Banco de México (Banxico), mostró un alza de 4.25 a 4.37% en la proyección de crecimiento económico para el 2011, manteniendo en 4.07% el del 2012.

De igual forma, corredurías internacionales, como Goldman Sachs, estiman que la economía mexicana logrará crecer hasta 4.9% este año (la proyección más optimista), mientras que Barclay’s Capital y Morgan Stanley (los menos optimistas) lo colocan en niveles de 4.0 por ciento.

El crecimiento económico, de acuerdo con estas instituciones, podría derivarse de la demanda exterior, particularmente la proveniente de Estados Unidos, que a finales del año pasado aprobó un nuevo paquete de estímulos fiscales que fortalecería la demanda por productos manufacturados en México.

Pese al optimismo generado por el incremento de las estimaciones de crecimiento, no deben desestimarse algunos riesgos que podrían frenar eventualmente la trayectoria en la que se encuentra el país.

En primer lugar, el elevado precio del petróleo a nivel internacional podría traducirse en elevados costos para las empresas y, en el agregado, frenaría la expansión de los países importadores del hidrocarburo, entre quienes se encuentra nuestro principal socio comercial.

DATOS INTERNACIONALES

De igual forma, en el ámbito internacional, el mecanismo a través del que se resolverá el abultado déficit fiscal en Estados Unidos y los paquetes de rescate a las economías europeas, como las de Grecia y Portugal, han sido materia de preocupación entre agentes financieros, lo que ha restado impulso a noticias como la muerte de Osama Bin Laden en los mercados financieros.

En México, la falta de reformas estructurales, la inseguridad percibida por diferentes actores económicos –como se reflejó en la encuesta de Banxico- así como el eventual incremento del costo de la importación de derivados del petróleo en la segunda mitad del año, podrían convertirse en contrapesos a esta oleada de optimismo observada recientemente.

*José C. Femat es economista con posgrado en Historia y Desarrollo Económicos.

**Rodolfo Salazar es economista con posgrado en Administración y Finanzas.

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