El Banco Interamericano de Desarrollo (BID) me invitó a participar en la XV Reunión del Grupo BID-Sociedad Civil, que se realizó el 4 y 5 de noviembre en Tegucigalpa, Honduras. Se reunieron 150 dirigentes de las Organizaciones de la Sociedad Civil (OSC) de 26 países de América Latina y el Caribe. El encuentro fue una oportunidad para darse cuenta, de primera mano, del estado actual de las OSC en la región. Mi visión la sintetizo en 10 puntos:

1) La gran mayoría de los dirigentes de las OSC, mujeres y hombres, son jóvenes. Hay un relevo generacional, que garantiza el desarrollo del sector en la región.

2) La profesionalización de los integrantes de las OSC ha crecido. Son reales especialistas en los temas que impulsan. Al compromiso social se añade la capacidad técnica, para alcanzar con éxito los objetivos que se proponen.

3) Las OSC impulsan programas y proyectos innovadores. La innovación tiene carta de ciudadanía como tema relevante, para los integrantes del sector.

4) Hay un uso intensivo de la nueva tecnología incluso en las OSC que se ubican en los países más pobres. A partir del desarrollo de aplicaciones han creado redes sociales muy creativas.

5) Las OSC han crecido en capacidad para dialogar con el gobierno. Se asume que el gobierno, el otro actor en la construcción del Estado, es su interlocutor natural en independencia de su ideología y posiciones políticas.

6) Hay una exigencia creciente en las OSC, de que los programas y proyectos que desarrollan sean sostenibles y tengan un real impacto social. Se deben dar pruebas de que la acción es efectiva (eficaz y eficiente).

7) Existen cada vez más iniciativas, todavía falta mucho, que se proponen incidir en el diseño, ejecución, seguimiento y evaluación de las políticas públicas. Es un tema que se discutió con interés en la reunión.

8) Hay un creciente intercambio de las OSC al interior de los países y en la región. Se expresa en el aumento de las redes nacionales y regionales. Se multiplican los encuentros y foros. La socialización de las ideas crece y se genera un pensamiento compartido.

9) Las OSC han avanzado mucho en los mecanismos de transparencia y rendición de cuentas. Hay buenas experiencias que dan a conocer el resultado de la acción, el origen de su financiamiento y el estado de sus cuentas.

10) Las 40 exposiciones durante la reunión se hicieron en forma ágil y concisa. Siempre en tiempo. No es un dato menor. Habla de una sociedad civil más moderna, profesional y ordenada.

En la reunión aprendí mucho y me puse al día. Es evidente que hay una evolución positiva de las OSC en América Latina y el Caribe. El gran problema sigue siendo que en los distintos países, en unos más que otros, el número de las OSC es todavía menor al que debería idealmente ser. Se está muy lejos de la proporción de las que existen en Estados Unidos y en los países de la Unión Europea. Crecer sigue siendo un gran reto de la sociedad civil organizada en la región.

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