Las certificaciones de medicamentos mexicanos impulsan acuerdos de intercambio bilateral con diversos países de la región latinoamericana.

La reciente certificación internacional de la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (Cofepris) de parte de la Organización Panamericana de la Salud (OPS) este año está dando ya su primer fruto pues ya empezaron a firmarse acuerdos con las autoridades homólogas de otros países en América Latina.

El primer banderazo se ha dado en Chile, la primera nación de la región que se encamina a reconocer por primera vez los registros sanitarios de México en materia de medicinas y vacunas.

Ello es una buena noticia para la creciente industria farmacéutica mexicana, pues es una puerta para las exportaciones de fármacos y dispositivos médicos, así como otros productos para la salud, ya que se entiende que el reconocimiento del Instituto de Salud Pública de Chile facilitará la entrada de productos mexicanos al país andino.

Mikel Arriola, comisionado federal de la Cofepris, se encuentra ahora en Santiago y acaba de firmar un Acuerdo de Cooperación con dicho Instituto de Salud Pública chileno, con el fin de fortalecer la política sanitaria bilateral entre ambas naciones. Inclusive, la Cofepris prevé cerrar convenios con otros países de la región antes de que concluya la presente administración, es decir, entre octubre y noviembre. Por lo pronto, es significativo e interesante que sea Chile el primer país con el que México da este paso de acuerdo bilateral en materia sanitaria. Y no hay que olvidar el contexto internacional en el que se presenta: la negociación multilateral para el Acuerdo de Asociación Transpacífico (TPP) y el reacomodo de fuerzas al interior de la Organización Panamericana de la Salud (OMS).

Se requiere un análisis más profundo sobre la relación entre el tema sanitario y los acuerdos de libre comercio pero, por lo pronto, hay que considerar que en la negociación del TPP -a la cual México fue de los últimos que se integró-, un tema crucial será el relacionado con propiedad intelectual que interesa demasiado a las empresas de Estados Unidos dado que es el país con supremacía incomparable en innovación en todo el orbe.

Tanto la American US Chamber of Commerce (Cámara de Comercio estadunidense) como BIO (que integra a las empresas de biotecnología estadounidenses) y PhRMA presionan de todas las maneras a su gobierno para aprovechar al máximo el TPP con el fin de fortalecer el respeto de propiedad intelectual en los países de AL que participarán en dicho acuerdo, incluidos México y Chile. Y la propiedad intelectual tiene mucho más que ver con el tema de salud de lo que normalmente se sabe o se publica; lo más evidente es el llamado linkage, la vinculación entre autoridad sanitaria y autoridad de propiedad intelectual.

Para muchas empresas estadounidenses, es un tema vital dado que de ello depende el incremento de sus exportaciones a la región latinoamericana -que está creciendo, sobre todo, en un escenario en el que está cayendo Europa-, en tanto que el incremento de exportaciones para el gobierno de Obama –ha prometido duplicarlas en cinco años– es un asunto fundamental para atacar el inamovible desempleo en territorio estadunidense.

Y hablando de Chile –con el cual México se está aliando en materia sanitaria– hay un movimiento más fuerte de la industria chilena, particularmente, de la industria farmacéutica, por defender la postura productiva y de empleo nacional ante las negociaciones en el TPP, lo cual no sucede o, al menos, no es muy claro en México.

Avance en tratamiento para VIH Sida

La farmacéutica estadounidense MSD está muy contenta impulsando en México los resultados del último estudio Startmrk sobre su medicamento para el VIH Sida, Raltegravir, un inhibidor de integrasa que ha demostrado dar muy buen resultado para pacientes sin tratamiento previo que están logrando mayor respuesta virológica e inmunológica en terapia combinada frente a cualquiera de las otras opciones antirretrovirales. Es un fármaco más costoso cuyo uso implica 6,000 pesos mensuales, pero ya está en el cuadro básico dado que el VIH Sida está 100% cubierto por el sector salud.

De acuerdo con el Dr. Luis Enrique Soto, jefe de la Unidad de Virología Molecular del instituto de nutrición Salvador Zubirán, el hecho de que Raltegravir sea un medicamento neutro para los lípidos significa que más pacientes pueden tener tratamiento temprano con dicho fármaco y mejorar su calidad de vida, lo que deriva en sobrevida de mayor número de años para el infectado de VIH, al grado de que se está confirmando como una enfermedad crónica y no de muerte.

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