El Centro Federal de Conciliación y Registro Laboral, que entra a sustituir a la Junta Federal de Conciliación y Arbitraje, nacerá este 1 de noviembre, con poco más de 200 denuncias al interior de la Suprema Corte de Justicia.

Es el gremio sindical el que hace uso de esta instancia. Hay quienes dicen que los sindicatos no quieren evolucionar, otros que se requiere orden y algunos más, que es una violación al derecho de los sindicatos.

Lo cierto es que este el Centro que sustituye a las Juntas de Conciliación trabajarán a la par, por lo menos dos años, mientras se desahogan 500,000 casos rezagados, en su mayoría provenientes del IMSS, que dirige Zoé Robledo; Pemex, al mando de Octavio Romero Oropeza; la CFE, que comanda Manuel Bartlett, y algunos otros temas relacionados con las Afores.

Vamos aclarando temas. Que se necesita ordenar e incluso limpiar las Juntas de Conciliación y Arbitraje, que se dedican a dar certeza y seguridad jurídica en la resolución de los conflictos laborales. Sí, claro.

Las prácticas de corrupción e incluso malos manejos en su interior son una actividad más que común. Y no se erradicaba, de frente a tantos coyotes.

¿Qué la constitución del Centro Federal de Conciliación y Registro Laboral es la solución? Podría decirse que sí, pero hay algunos puntos que violan el tema, e incluso podrían interpretarse para un mal manejo.

Comenzando porque ahora no habrá representación obrera, existirá un juez de lo laboral que dependerá del Poder Judicial y no de la Secretaria del Trabajo, al mando de Luisa María Alcalde; impartiendo justicia a la letra, sin estar involucrados en la problemática. Aunado a ello, el director general del Centro Federal de Conciliación y Registro Laboral estará encabezado por Alfredo Domínguez, quien fuera Subsecretario del Trabajo de esta administración.

Los sindicatos tendrán cuatro años, y ya pasó uno, para que vuelvan a registrarse, pese a tratarse de sindicatos consolidados como la CTM, que encabeza Carlos Aceves del Olmo o la CROC.

Que ello hará que se limpien los auto-sindicatos, o sindicatos blancos, sí. Pero, el trabajo y la validación por parte de la Secretaria del Trabajo se lo pudieron ahorrar. Ahora que si se quería validar que estuviera en regla, pues se supervisa.

No se tiene que hacer borrón y cuenta nueva, y en algunos puntos, este nuevo esquema trae grandes cambios, que habrá que ver quién supervisará para evitar caer en irregularidades.

Por un lado, el voto para estar en un sindicato deberá ser libre y directo, es decir, todos los trabajadores de una empresa ya sea privada o no, como es el caso de Pemex, deberán estar en la CDMX para votar el mismo día. Considerando que pueden andar en los 100,000 trabajadores, las horas no laborales o el desplazamiento no se vislumbra muy proactivo. Y si ahora lo sumamos por todas las empresas la complejidad se aumenta.

También se busca legitimar las cuotas, tanto existentes como las anteriores.

Los representantes obreros podrán ser elegidos por la Secretaria del Trabajo, si es que llegan a faltar, cuando se supone que esta medida es elegida por los trabajadores, para darle legitimidad y prevalezca el estado de derecho.

Puntos que junto con otros ocho son elementos suficientes para que hoy se gesten las denuncias al interior de la SCJN. En fin, sólo esperamos que todos los procesos se transparenten y no se vuelvan los sindicatos una rama de la autoridad laboral.

Marielena Vega

Conductora

Salud, dinero y negocios

Socia Cofundadora, y conductora del programa de radio Salud, Dinero y amor. Programa de finanzas, negocios, economía y bienestar.