De acuerdo con el grupo de expertos encargados de evaluar la política social en México, el rescate prometido a los pobres no ha llegado.

En su intervención en la Cumbre Virtual de los Líderes del G-20, el presidente López Obrador presentó ante los dirigentes de los países más ricos del mundo la receta de su gobierno para superar la crisis económica causada por la pandemia del Covid-19. Se pronunció por un rescate “de abajo hacia arriba. Primero ayudar a los pobres y no centrar las acciones gubernamentales en destinar fondos públicos a empresas o instituciones financieras en quiebra”, dijo el mandatario mexicano

Sin embargo, de acuerdo con el grupo de expertos encargados de evaluar la política social en México, el rescate prometido a los pobres no ha llegado. Esto se desprende del informe trimestral sobre la evolución de la pobreza, dado a conocer por el Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (CONEVAL), un par de días antes de que el presidente López Obrador revelara al mundo sus recomendaciones sobre cómo salir de la actual crisis.

Ente el primer y tercer trimestre de 2020, el porcentaje de la población con un ingreso laboral inferior al valor de la canasta básica se incrementó seis puntos porcentuales. Pasó de 38.5% a 44.5%, el punto más alto desde 2005, año en que el CONEVAL empezó a medir la pobreza en México. El aumento de la pobreza alimentaria durante el presente año se explica por una caída del 12.3% del ingreso laboral per cápita.

A su vez, la caída en el ingreso laboral tiene como causas el aumento de la desocupación y la inflación, que ha encarecido la canasta básica por encima de la meta inflacionaria anual del Banco de México. Por ello no sorprende que la caída del ingreso laboral haya sido mayor en Quintana Roo y Baja California Sur, dos estados que dependen del turismo, una de las actividades económicas más afectadas por la pandemia del Covid-19.

El informe trimestral del CONEVAL también destaca que la desigualdad en México ha empeorado durante el 2020. La pérdida de ingresos laborales a causa de la crisis del Covid-19 ha afectado desproporcionadamente a la población más pobre. El ingreso laboral promedio del 20% de la población más rica pasó de 34.3 a 146.3 veces el del 20% de la población más pobre de México.

El presidente López Obrador no puede llamarse a sorpresa. En abril de este año, justo a la llegada de la pandemia del Covid-19 a México, el mismo CONEVAL alertó sobre un inminente aumento de la pobreza y la desigualdad. Dijo entonces que la crisis económica provocada por la pandemia del Covid-19 amenazaba con echar para atrás los modestos avances en materia de desarrollo social conseguidos durante la última década.

Advirtió que la política social del gobierno del presidente López Obrador tenía un gran boquete. Atendía mediante transferencias directas, no condicionadas, a grupos específicos como adultos mayores, personas con discapacidad, indígenas y estudiantes, pero dejaba sin cobertura a la población vulnerable que dependía de sus ingresos laborales para subsistir. El CONEVAL sugirió entonces medidas de rescate que, de ponerse en práctica, ayudarían a evitar que la población vulnerable cayera por debajo de la línea de pobreza.

El presidente López Obrador decidió hacer oídos sordos a las recomendaciones del CONEVAL. Dijo entonces que no hacían falta medidas adicionales, pues su gobierno ya protegía al 70% de los mexicanos, desde los pobres hasta la clase media. Ahora presume en la reunión del G-20 el rescate desde abajo que para los pobres de México nunca ha llegado.

*Profesor del CIDE.

Benito Nacif

Profesor

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El Dr. Benito Nacif es profesor de la División de Estudios Políticos del Centro de Investigación y Docencia Económicas (CIDE). Fue Consejero Electoral del Instituto Nacional Electoral (INE) del 2014 al 2020 y del Instituto Federal Electoral (IFE) del 2008 al 2014.

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